Xics, 2024 se acaba, y de nuevo llega el momento de entregar los premios Meredith.
Como ya sabéis, los premios Meredith son nuestra manera de resaltar la alucinancia de locales que hasta ahora, aparentaban solo molancia suprema.
¿Qué ha pasado este año? Bueno, han abierto sitios muy guapos, han cerrado otros, circle of life, ya sabes. Mamarratxa, Dalima, Ummo, Gamberra, Pata Negra… Ahí ya no vas a cenar, esos se han quedado en el camino.
Qué más, qué más… Ha habido olimpiadas… Ganó Trump… Le han dado una estrella a Fraula… Ah, bueno, palmó uno de los de One Direction, pero claro, cuando saltas por la ventana de un hotel, solo hay one direction. Era bastante obvio.
El caso es que como siempre, tenemos categorías nuevas y categorías que se repiten, para resaltar a nuestros favoritos. Es una pena que no pudierais asistir a la gala, porque la verdad que estuvo increíble. Fue la semana pasada en el Umbracle, y bueno-bueno-bueno, un movidote. Estaban tocando los Stones, Mick Jagger se rompió la cadera y subió Leiva a sustituirle, el cátering buenísimo, los javis todo ciegos por ahí, Will Smith intentando ahostiar a la gente…
El año que viene la televisaremos.
En fin, para agradecerles que siempre estén ahí para darnos de comer, vamos con los Meredith de este año.
Mejor apertura: Kasta

El año pasado fue pobre en aperturas y en Golden Okeys.
Fue un año triste. Por suerte, parece que algo hemos aprendido, y entre las nuevas aperturas de este año han aparecido bastantes locales con carisma. Dentro de ellos, al que más he ido, y en el que he gozado como un auténtico chihuahua follándose un cojín, ha sido a Kasta.
Platos variaditos, precio guay, carta cambiante, posibilidad de arroz a mediodía, y además, solo en una zona prácticamente sin hostelería. Tremendo local.
Finalistas: Dentro, Barbaric, No es lo Mimmo, Cocleque
Mejor vegetariano: Lo de Ponxe

Este ya lo dimos el año pasado. Con este loco boom de lo saludable, los Honest Green y Begines por el centro, los poké, y el repentino amor por la Heura, es una categoría que no podemos obviar. Este año, me ha hecho mucha gracia lo de Ponxe, por varias cosas.
Eran healthies cuando nadie era healthy, eran indies de lo sano. La cocina está buena, y me parece original. Además, no entran NADA al gastrojuego de la ciudad. No hay platos de moda, ya no abren por la noche porque directamente se cagan, cero postureo, personal muy cariñoso…
Me gustan, hacen barrio, es mi vegetariano del año.
Finalistas: Disidente, Oslo, La Lluna.
Camarer@ más molon@ : Maruxiña

Encontrarse gente bonica es como encontrarte 5 euros en el bolsilllo de una chaqueta.
Si habéis estado en Maruxiña lo sabréis, la camarera es una onda expansiva de bonicor, que te está sirviendo la comida, pero porque no puede arroparte y leerte un cuento, que es lo que ella de verdad quiere.
Si no os habéis pasado todavía por Maruxiña, id a darle un abrazo, y de paso os pedís la tortilla, o el pulpo o algo, que está todo bastante rico.
Finalistas: Lo de Ponxe, Mamalena, Clementina
Italiano del año: Mamalena

Vale, aquí pasa lo siguiente: a pesar de que no ha sido el que tuvo la puntuación más alta, sí que ha sido mi italiano favorito del año ¿Por qué? Por la propuesta.
Casi seguro que no conoces otro italiano, que no tire de pastas ni pizzas. Me gusta eso, que piensen un poco fuera de la caja. Es como esos mexicanos que no tienen tacos ni quesadillas (Acapulco) o un japonés sin sushi ni ramen (ninguno, de hecho). Aquí el 95% de la carta son carnes, verduras y embutidos. Creo que ha sido un descubrimiento guay, el trato es siempre muy bueno, y hay un algo familiar y caserote que me conquista. A tope con Mamalena.
Finalistas: No es lo mimmo, Epazzo, Harinella
Carta más distinta: Barbaric

Llevo años quejándome de esto, no es un secreto. Si salís regularmente a cenar, y no tenéis ningún trastorno de la memoria reciente, sabréis que el 90% de las cartas están cortadas por el mismo puto patrón.
Por eso, en un mundo lleno de ensaladillas y burratas, es de agradecer cuando aparece un trébol en el asfalto. Este premio solo puede ser para alguien que monte su menú, saliéndose de los básicos de la tabla periódica de ingredientes.
En Barbaric lo tenían claro: PPP, Pocos Platos y Propios. La carta cambia varias veces al año, siempre con platos en rotación, combinaciones locas, y encima todo está muy rico.
Finalistas: Cocleque, Senzillo, Kasta, Dentro.
Favorito del público: Patapuerca

Esto reconozco que no me lo veía venir, pero me ha molado mucho.
La cantidad de gente que ha votado en los premios del público, y concretamente a Patapuerca ha sido bastante tralla. Concretamente 1279 personas, con su DNI y sus impuestos en regla, dijeron que su sitio favorito, era esta pequeña taberna maderosa. Es que nano, lo que hace el trato.
Isa te habla de los vinos, no con la soberbia de quien es un crack en lo suyo, sino con la humildad de quien tiene una pasión que quiere transmitirte, como el profe del Club de los poetas muertos. Óscar corta el mejor jamón del mundo con la precisión cirujana de un láser en una córnea, yo que sé. Es un sitio muy guay.
Tremendo Blufarro
Por cierto, como cosa especial fuera de carta, quiero añadir el premio “Tremendo blufarro del año”, que evidentemente no hemos entregado, porque nadie hubiera querido recogerlo, a Instante Henri.
Este sitio, a principio de año, proponía una idea súper guapa, que era tener exposiciones de fotografía cambiantes, e ir variando el menú según cambiara la exposición. A mí me gustó mucho el concepto, las posibilidades eran infinitas, siempre y cuando no cayeran en lo de hacer cocina de distintos países, que ya está un poco manido. En teoría la exposición cambiaría cada cuatro meses, o eso me dijo el camarero.
Bueno, pues ha pasado un año, y la exposición y la cocina siguen siendo las mismas. Siguen con Myanmar. Hubo una vendida de moto superlativa, y no sé si no han podido, no han querido o ha habido movida interna, me indifiere.
Este año, el premio Tremendo blufarro, al mayor bluff del año, es para ellos.
Así que ya lo sabéis, ganadores. El lunes o el martes tendréis en vuestro buzón unas pegatinas guapísimas, que podréis poner en vuestra puerta, y que de seguro atraerán clientela, como si fueran imanes de gente hambrienta.
Y ya estaría. Con esto nos despedimos del año. No ha estado mal.
No sé lo que nos depara el próximo, me gusta que todo venga sorpresivamente, lo que sí que sé, es que pasarán cositasss.
En diciembre del año pasado, no tenía ni idea de que iba a salir lo de Mahou, y mira.
En finm truhanes. Feliz años. Nos vemos pronto.
Goza de amplio aparcamiento.
Comment (1)
Patricia Martín
Gracias por tus recomendaciones, nos encantan!