Xics, vamos a desarrollar un concepto. Será un momento.
En mi mente está claro que hay bares que son como más finos que otros bares, y por lo que sea (producto, decoración, peso histórico) trascienden lo que es un bar, y se convierten en otra cosa, en leyenda. Te hablo por ejemplo de Erajoma, Rausell, Ricardo, esos sitios que tú ves la carta y tienen bravas, ensaladilla y sepia plancha, PERO no son bar-bar.
Luego está el barstaurante, que suelen ser sitios donde también encuentras lo clásico de un bar, pero de repente les puede la modernor y te meten un algo con kimchi, a lo mejor un bao, los camareros van con delantales corporativos, un torrezno grande tal vez, que se lleva mucho… te hablo de Mistelas, Cremaets, Amor Amargos, Trincheras, esa onda.
Y luego está el bar de toda la vida, que está en la esquina de tu calle, donde te tomas el café con leche por las mañanas, y que posiblemente acabará traspasado al señor Wong y su familia.
Bueno, pues Barrexat es un termino medio raro, entre este último y el barstaurante, porque yo creo que tiene algo de ambos.
Desarrollo.
Esa mañana, Meredith me había avisado de una alerta de Flipaggio en Benicalap. No es una zona habitual, así que eché un vistazo y, efectivamente, la alerta estaba justificada. En la web pone “una burger para dominarlas a todas, DOMINATION, candidata a la mejor hamburguesa de España”.

Wow, habrá que probar eso.
En cuestión de horas, tengo al comando listo y firme en la puerta. El sitio está decorado dentro así como con rollo urbano, pared de ladrillo, grafittis, alguna planta, barra de azulejo negro… La decoración dice “no es un bar, es Ruzafa”, pero los paquetes de servilletas y la pantalla del proyector para ver el fútbol dicen “a tope de bar”.


Empezamos a pedir. La carta está llena de explicaciones cachondas de platos en plan “Oreja plancha, has oído bien o te falta… Oreja??” o “Merluza plancha, no seas merluzo y prueba esta delicia”, pero el camarero nos dice q no tienen ninguna de las ensaladillas, así que empezamos por las bravas. Según la carta son “a su manera, con alioli casero, y con esa salsa brava casera que las hace diferentes».
La verdad que son unas bravas ricas, con un toquecito de lo que parece cúrcuma, y pimentón. Picar no pican mucho, son mas tiernas que crujientes, y el ajoaceite parece más algún tipo de mayonesa con ajo. Les detecto también como un toquecito ahumado, que será por el pimentón. Están guays, te las puedes pedir sin temor ninguno.

Las albóndigas a la japonesa (salsita de brandy, jengibre, soja, mirin y tomate reducido) son de tamaño generoso, pelín secas pero bañadas en una salsa muy cremosa y sabrosa. La ración son cuatro, pero como éramos seis, nos pusieron seis, y la verdad que una lástima, porque si hubieran sido siete, tal vez podríamos haber invocado a un dragón hecho de carne picada. Ricas.

¿Alcachofas en la carta? La camarera dice que son el plato estrella, así que un palé, por favor.
Bueno, son alcachofas confitadas, con lonchita crujiente de jamón serrano por encima. Para aguantarlas de pie, hay un poco de puré de patata por debajo. El puré es muy denso, muy compacto, y la alcachofa…joder. Imagino que para evitar que se oxide la han metido en agua con limón y sabe a conserva. Nunca he entendido eso.
¿Cómo sacrificas sabor por estética?
Yo prefiero una alcachofa negra como los huevos de Eddie Murphy vestido de ninja antes que una que sepa mínimamente a limón. En fin, de todas formas son alcachofas, aunque yo no diría que son el plato estrella.

Ante la falta de ensaladillas, nos recomiendan los nachos, que dicen que son caseros, que los hacen allí, todo a tope, venga, va, probemos.
Primer sobrevuele visual, guacamole no casero, y si es casero, está hecho mal, porque es una crema verde homogénea.
Un sommelier de guacamole (existen, se llaman guaccaliers) podría cerciorar si es o no el de Mercadona. Yo, viendo el color y el saborcete, te diría que pienso que sí.
El nacho normal, la carne picada normal, el pico de gallo pues tomate, pimiento y cebolla. Algún jalapeño para los valientes, y lonchitas de cheddar metidas al horno. Lo del zigzag de salsa blanca, que es yogur, pues guay, pues un Pollock. Están calentitos, saben bastante a lima.

Para mí, el palmazo de la noche fueron los gambones con kimchi. Se supone que vienen rebozados en tempura, pero era un rebozado blando y buñueloso, que se separaba de una pieza al cogerlo con los dedos.
La tempura cruje, tiene aristas, normalmente es de un amarillo claro, no basta con que en el bote de harina ponga “para tempura”. La salsa de kimchi, ni pica ni sabe a kimchi. Yo que sé. No están bien.

Llegados a este punto, me embarga una tremenda emochione, porque, hey, se acercan las hamburguesas, y se supone que son una para dominar al resto. Conozco hamburguesas muy bravas, así que veamos.

Patata casera, bien, lleva todo lo que promete, ok, probemos esta movida.
Lo primero, me llega un dulzor que pienso que es de la cebolla, pero que no, tiene más sentido que sea de la mermelada de bacon. La carne guay, pero no me cambia la vida, y la panceta ibérica desde luego no va en crudo, está planchada a todo planchar hasta que cruje a topor. Lleva bacon y un huevo frito, y el pulled pork no se nota.
Todas las salsas se mezclan en una amalgama, que al final te va a recordar a una salsa barbacoa, y la verdad que es una buena hamburguesa, es jugosa, te la comes con ganas, pero joder, no creo que esté lista para ser la mejor de ESPAÑA…
Yo iría con moderación y diría que es la mejor de Benicalap, lo cual es incluso posible, pero es que España es muy grande, y a dos calles tienes el Utopic, y a cinco el Fitzgerald, y luego el Hundred, y… buf.
Bueno, dos postres, va, tarta de queso y torrija.
La tarta de queso está saladita y caliente, pero no es cremosa, tiene una textura bastante cuajada, y la base de galleta es de un puto dedo de gorda.

La torrija en cambio, babosina y bien. Hay opiniones encontradas entre los presentes, pero en general, todos bastante a full y nadie descontento, como mucho algún indiferente.

147,70 pavos entre 6, a 24 y pico.

Tío, no sé.
Estoy un poco descolocado, porque tengo la impresión de que es un bar con mimo. O sea, sí, intentan cuidar cosas, les veo ganas. Y para la zona en la que están, entiendo que sea un sitio interesante. Pero no están para jugar en primera todavía. Creo que los twist que intentan meterles a los platos para hacerlos distintos, empiezan a ser lugares comunes en muchos sitios, y se me queda a medio gas.
No obstante… Benicalap. Al ser una zona con una oferta tan escasa, te puedo decir que en este baremo de precio, y esquivando franquicias, está muy bien. Se puede ir tranquilamente.
Okey si pasas por allí.
Goza de amplio aparcamiento.
Comment (1)
Enrique
El Barrexat es muy recomendable para ir a almorzar. Sus bocadillos, muy buenos y muy originales. Yo no lo eligiría para comer o cenar