Chavales, nos quedan por lo menos dos semanas de restaurantes cerrados. Eso es así.
Por suerte (bueno, igual la palabra no es «suerte», sería más bien «necesidad»), prácticamente todos se están currando menús a domicilio. Se nota cuando se acerca la hora de cenar y la ciudad parece el Tour entre glovers, ubers, just eaters y su puta madre yendo a toda velocidad de un lado a otro con las mochilas llenas de ceviches. Se ha acabado el reinado del Kebab Friend, y la pizzería «Vecchia – Nombre de la ciudad italiana que quieras». Ahora, todos juegan a eso.
Hay que adaptarse o morir, bien lo sabe Raphael, que eligió morir. Yo sigo con mi rollo, menos de 25 pavos, locales no franquiciosos. A ver a dónde vamos con esto.
Hace un par de semanas me hablaron del Hundred Burgers. Es una hamburguesería en Micer Mascó, que se supone que tiene la mejor hamburguesa de España 2018. La curiosidad me puede. ¿Será uno de esos locales de hamburguesas gourmet absurdamente caras?
— A ver, vamos a chequear esto…
Me pongo un disco de Chavela Vargas, enciendo el ordenador. En la web, las hamburguesas ya se ven más guarras que una obra, y eso es justo lo que busco, un poquito de dirty, un poquito de sloppy. Tienen ensaladas, que sobrevuelo con desprecio, muchas hamburguesas, y algunos entrantes clásicos de hamburguesería. No parece haber quinoa ni kale. Los nombres de los platos son guapos (nota mental: posibles nominados a los premios Meredith).
Tras unos pequeños contratiempos, consigo hacer el pedido. A los 40 minutos, suena el telefonillo y sube el repartidor.
— Hola, un pedido para El Tipo Que Nunca Cena en Casa.
— Hola, sí, soy yo.
— ¿Sabes? Es curioso. Llevo toda la vida viviendo en esta ciudad y nunca me había fijado en que había un gigantesco edificio de cristal con helipuerto y forma de alcachofa en esta dirección.
— Ya, le pasa a mucha gente. Es como lo de haber subido al Miguelete con el colegio y no haber vuelto.
— Vaya, jaja, uno no se fija en dónde vive.
— Sí, jaja.
— Venga, gracias.
— Hasta luego.
Bueno. La bolsa de reparto es acojonantemente grande, de un papel muy duro, blanco y con el logo de Hundred. Abro la primera caja, parece que han venido los reyes.

Ou yeah, cuatro croquetones de bola, bukkakeados por algo que así a priori parece como una salsa rosa. Os hablo de las croquetas de pulled chicken. Mmmm, el primer bocado es muy cremoso. Uno espera hilos de pollo dentro, pero no, el pollo está más deshecho. Un poquito too much aceite en el rebozado, pero soportable. Sabrosonas, jugables, se quedan en la academia. Tienen poco sabor a bechamel, es un sabor más potente que el de una croqueta de pollo habitual.
También pedimos nachos y dos de patatas. Los nachos me merecen un aparte, las patatas no demasiado. Son de estas así largas y cóncavas, como una uña de Rosalía. Sí que es verdad que no son las típicas-típicas, pero tampoco nos chupemos las pollas todavía.

Los nachos all in, en cambio, molan de una manera más obvia. Para empezar, o no son de bolsa o lo disimulan muy bien. Se les ve como un poco tiernos, como de masa. Y luego llevan encima todo, todos los nutrientes de la pirámide alimenticia conocida por el hombre. Llevan el cheddar este naranja, carne mechada tipo pulled pork, guacamole, pico de gallo, aceitunas negras, todo haciendo montañita.
Sí señor, son interesantes.

¿Vamos un poquito a lo que vamos? Venga. Las burgers.
Pedimos la Singular y la Loser.
La Singular es la que se supone que es la mejor de España. Googleando un poco, veo que en Valencia tenemos otra mejor hamburguesa de España, la de Alejandro Platero de 2019, con lo cual imagino que tiene que haber un pique ahí. Bueno, la singular son 9 pavos y medio y la otra son 14.


La verdad es que guau. Está de la hostia, pasan un montón de cosas en mi boca. Lleva bacon y cheddar, luego cebolla caramelizada y una salsa barbacoa casera, que entiendo que es casera porque se llama «BBQ de mamá», y luego lleva una crema de camembert, que la verdad no se la pillé, porque os diré lo que pasa, todo eso se queda detrás de la carne. La carne es la prota de la película, son 200 gramos de carne envejecida. La textura de la carne es brutal, el sabor es una pasada, y luego, las salsas y todo eso, le dan jugosidad y rollo, pero desde atrás. Es como cuando Rosa fue a Eurovisión, y Chenoa y Bisbal le hacían los coros, están ahí para que ella brille. No sé si será la mejor de España, o ni siquiera de su calle, eso es subjetivo. Lo que sí sé, es que es, sin duda, la mejor que me he comido jamás por 9 pavos y medio. El pan también juega a favor, no es el clásico de hamburguesa con sésamo, es casi una brioche, pero no … No sé. Pídetela.
La Loser es prácticamente igual, pero sin bacon ni barbacoa, y con una salsa coreana un poco picante que se llama gochujang. Increíble también. Nótese que ninguna de las dos llevan tomate, lechuga o pepinillos.
No pedimos postre, porque una hamburguesa, más croquetas, más nachos, igual ya te quedas bien.
El precio del Hundred Burgers: 38,50€ entre dos. Ni a 20 por persona. Vamos a ver, reflexión.

Tope de okey no puede ser, porque si hubiera comido allí, me habría pedido 2 o 3 birras, que obviamente habrían subido el precio. No he visto el local, no sé si los camareros son majos o unos mamones, no puedo evaluar eso, que es lo que comprende un todo. Ahora bien, basándome en la oferta delivery como tal, esto estaría oscilando entre el tope y el muy muy alto. De hecho, os animo a que os jodáis una Singular esta semana, porque ya que estamos como estamos, a lo mejor esa hamburguesa consigue que un martes o un miércoles sean menos mierda.
Goza de amplio aparcamiento.
Comment (1)
Pablo
Pues te hemos hecho caso y nos hemos pedidos la singular! Y tienes razón, muy top! La verdad que está realmente sabrosa. Muy buena carne.
Recomendable 100%