Ey, pues ya que lo preguntáis, ayer estuve cenando en un sitio nuevo.
¿Os suena una entrada que publiqué hace unos meses, sobre un sitio de ramen en Blasco Ibáñez? Sendai Ramen, se llama. Os dije que tenía la gracia de ser el único sitio de ramen entre Benimaclet y el Cabañal.
Bueno, pues efectivamente, ese era un nicho de mercado que no iba a permanecer virgen mucho tiempo, y ya han abierto otro sitio de ramen en Xúquer.
Se llama Yellow Fellow, está donde antes estaba el Hansel & Crepel, al lado del Morgan.

El sitio es bonito, limpio y espacioso, pero ¿sabes qué? Tiene algo de artificial.
Digo esto sin entrar en la comida (a eso voy ahora y todo bien), pero hay cosas que automáticamente me sacan del restaurante de barrio, y me llevan a algo más industrial.
Por ejemplo, los manteles corporativos con la URL. Por ejemplo, los neones con el logo, las frases en inglés de «best noodles in town» (nano, que estamos en Poeta Artola). Por ejemplo, el papel pintado con hojas selváticas. ¿Sabes por dónde voy? Y, ojo, que esto no está mal, no es una crítica, guardad las pistolas. Es solo que entras en el sitio, y ves que no es el Giramon o La Negri.


Bueno, Yellow Fellow, vamos allá.
Carta en QR.
Tienen unos cinco o seis entrantes.
Algunos me llaman la atención, como el guacamole de edamame y yuzu. También hay pollo frito coreano, arroz frito… Bien, ahora veremos. Cuatro tipos de ramen, algunos baos y algunas gyozas. Los baos llevan el clásico pan que odio y que estoy pensando en retar a un duelo cualquier día. Vamos a pedir un ramen por persona, y como eso ya contunde bastante, seremos cautos con los entrantes. Unas gyozitas y el pan chino con gambas al ajillo, todo para probar bocaditos.
Durante la espera, una chica asiática galácticamente sonriente, aparece con un cuenquito de kimchi, muy conseguido, y pan de gambas.

El kimchi pica bien, y no tiene mucho que envidiar al del Yuk Mi. Mola que saquen esto en vez de olivas.

Vienen dos panes redondos fritos y rellenos. Las gambas son pequeñitas, no gambones, pero saben a guindilla y ajo, como tienen que saber. Pican sutilmente, y el pan igual va un poco pasadito de aceite por abajo, pero bueno, es que es pan frito, qué cojones. Fusión original.

En cuanto a las gyozas de buey y de pollo a l’ast, claramente winners las de pollo. Llevan una mayonesa de romero y tomillo que es un acierto, queda maravillosa y súper aromática. Son suaves, sabrosas y apetece seguir comiéndolas un montón. Las de buey estaban un pelín más secas, vienen con una salsa de maíz dulce, y tienen un sabor, además de a carne como a … ¿Algún fruto seco y hierbabuena, o algo así, fresquito? No sé. Cuatro por ración.

De todas formas, la mar de bien, percibo ganitas de hacer cosas diferentes y eso me gusta.
Llegan los ramens (¿ramens?¿rámenes? Siempre dudo). Hemos pedido los cuastro: el vegetal, el de pollo, el de ternera y el de jamón.
Lo primero que te digo es que probando los cuatro por separado efectivamente saben cada uno potentes y a lo suyo. Los más fuertes son ternera y jamón, obvio. Son bastante densos, tal vez incluso un poco grasos. Se te queda en la lengua esa sensación resbalosa de «yeah», jamón, sustancia, caldo de pueblo de la España profunda donde no saben lo que es el colesterol.
El mío era el de ternera, pero sobrevolando los demás, os digo unas cositas.
El de pollo viene con trozos de pollo rebozados. Es curioso, porque sí, efectivamente hay un contraste molón de texturas ahí, y todo bien, porque al pollo le meten un rebozado doble para que aguante crujiente. Pero claro, ningún crujiente es inmune a sumergirse en un caldo caliente, y tienes que comértelo lo primero para que no ablande.

El de jamón es potentísimo, y viene con una corteza cuasi torréznica, y un trozo de carne de cerdo.

El de verduras viene con unos globitos de pan que cuando los rompes están huecos y sí que se ablandan. También lleva unas verduritas al dente y algas. En general son todos bastante visuales y apetecibles.

Bien, el de ternera lleva «tomate umami», tres trocitos de entrecot, el huevo, setas, tallarines y algas. Es cañero, ya te digo que el caldo tiene tralla, y los trozos de carne están planchados pero crudos por dentro, como si fuera un filete trinchado en un asador. El sabor es para muy fans de la carne.

Vale, hay una sensación que estoy teniendo, una epifanía. Creo que se acerca la era del gastroramen. Igual que un día, las burgers evolucionaron hacia la gastroburger gorda, con pan de patata, y el sushi corriente evolucionó hasta el sushi drag queen con colores y texturas, tengo la impresión de que en breve, alguien va a decir «¿y si le meto carrillera al ramen?».
Es como que ya nos hemos acostumbrado al ramen normal, ya hay muchos sitios donde comerlo, y lleva tiempo entre nosotros, así que va a empezar a evolucionar, y en algún momento van a aparecer los rámenes locos con foie y croquetas dentro, fideos de colores, y bogavantes y mierdas. Acuérdate de lo que te dice tu padre.
Vale, de postre hay tarta de queso y noodles con fruta. Estamos llenos y los noodles con fruta creo que atentan contra todo lo que es bueno y justo, así que la cuenta.
94,90, menos de 95 pavos entre 5. A 19 por cabeza.

Relación calidad-cocina-precio-lugar en el que está, un espectáculo.
¿Dónde lo colocamos? A ver, es indudablemente mejor que el Sendai, pero sigue sin jugar en la liga del Damura y el Ryukishin. Creo que en un par de semanas, los estudiantes de la zona que cervecean en la terraza de Los Malagueños lo descubrirán, y tendrá una vida próspera, que posiblemente les lleve a abrir otro, que es a donde yo creo que apuntan.
Echadle un ojo a ver.
Okey alto para Yellow Fellow.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (2)
Teresa
Yeeee xicón, me encanta tu blog. A la vez que me enseñas lo mejor de Valencia para comer, me lo paso de maravilla leyéndote. Sería posible que para los que vivimos en pueblos y ya con cierta edad nos recomendaras restaurantes del mismo tipo por la costa? Por supuesto que estén abiertos todo el año. Molta salut per a seguir deleintan-mos amb les teues paredes.
Marta T. Pérez
Una pasada. Todo buenísimo y el personal muy amable. Calidad precio, inmejorable. Gracias por la recomendación.