¡Boru! Antes de empezar os introduzco, os explico un poquito de qué va esto.
Por si es la primera vez que cenáis en Ruzafa, porque acabáis de despertar de un coma, o habéis crecido en un bunker o algo así, que sepáis que hay un cocinero que se llama Tomás Guitxan. Bueno, este tío es el Richard Branson de Ruzafa, todo lo que monta, mola. Hace unos años apareció de la nada, como un champiñón, la Tasqueta del mercat. Hacían platos muy guays que ya comentaremos en otra entrada, a buen precio, sitio chulo. Ahora mismo están doblando turnos porque lo petaron fuerte. Luego abrió, siempre en un radio de 300 metros, el Food Club y el Dando Leña. El Food cerró aunque la cocina era cojonuten, el Dando Leña sigue a tope y es de mis sitios favoritos del universo.
Bueno, pues hace unas semanas iba yo callejeando y me encuentro un sitio nuevo que se llama «Boru» y que lleva el sello de 100% cuina Guitxan en la puerta. Con el nabo como una lanza de justa, nos adentramos, sabiendo que no podíamos perder.

El caso es que nos traen la carta y unas papas, nos preguntan si es la primera vez que vamos, y nos informan de que toda la carta es asiática. Todos los platos son para compartir excepto los okonomiyakis que salen individuales. Un par de ensaladas y un par de pokés para empezar, baos y minicosas para continuar, y costillas y pad thais para terminar.

Empezamos con el poké de salmón flambeado. La primera vez que probé algo de salmón flambeado fue en Nozomi, tenían un niguiri que hacía que me squirtara el culo. Este poké lleva una base de arroz de este glutinoso, lascas de salmón, unas edamame, rábanito y cebolla crujiente. Luego lleva como una salsa que parece una de esas mayonesas que llevan un toque de algo, y que tanto abundan en los locales buenos de sushi. Las llamaremos mayonesas mágicas. El mejor plato de la noche, probadlo.

Los okonomiyakis son un poco complicados de explicar. Hay quien acaba rápido diciendo que son «como una pizza asiática» pero nada más lejos que La Coruña, son otra movida. El okonomiyaki tiene como una base de harina, huevo y creo que patata o algo así, podría mirarlo pero perdería la gracia de opinar sin saber. Es más como una especie de tortilla o semicrepe. Sobre esta base puedes echarle lo que te pida el cuerpo. En Boru te meten gamba, panceta y un topping de atún seco de este que parece papel de fumar y ondea con el calor. De nuevo, terminan con mayonesa mágica. Bueno, pero un poco graso para mi gusto.

Para rematar pedimos dos boles: noodles con pollo y gambas con arroz y kimchi.


Bien los dos, pero he de decir, que igual, tal vez, pudiera ser, que sean demasiado similares. Es decir, los noodles (que por cierto, los cuecen al dente, detalle que se agradece) llevan pollo, pimiento rojo, cebolla y tirabeque, y las gambas llevan gamba, pimiento rojo, cebolla y tirabeque. Las salsas cambian, en el caso del pollo creo que la base es soja y algo dulce, y en el de las gambas es kimchi. Como ya comentamos en Mil Grullas, el kimchi es una col fermentada coreana, con toquecito picante. Las gambas no llevan col, el kimchi queda reducido a una salsita densa, aunque ambos platos llevan como unas minicoles de bruselas. El problema a lo mejor fue pedir estos dos platos juntos, porque eran un poco como dos discos de Fito seguidos, se acusan demasiado las similitudes como para apreciar las diferencias. Botella de vino y botellitas de agua, pasamos del postre porque tenían un hojaldre de mantequilla y un arroz con leche de coco que no nos sedujo a ninguno.
¿Qué tal el sitio? El sitio es muy guay, sin duda, pero creo que prefiero los otros locales de Guitxan. Igual los otros me molan por encima, y dejan a este un poco bajo. Los ravioli de rabo de toro o el puerro a la carbonara me llaman mucho más que los noodles y los pokes. Ya que estamos con discos, es como si los otros fueran el Thriller y el Bad y este el Dangerous.
Salimos a 63 entre 3, lo que hace 21 por persona. Podríamos haber salido incluso a menos.

Le damos un okey, porque es lo suyo, echadle un ojo a ver qué os parece. Por cierto, cuidado si cenáis en la parte de la izquierda, porque hay un escalón muy disimulado y corres el riesgo de hacerte el menisco. Besis.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (2)
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