Hace tiempo, alguien me recomendó la Casa ucraniana, como sitio curioso y diferente.
No tengo ni idea de gastronomía ucraniana, pero vamos, un poco por intuición, tiene que ser algo parecido a lo que se come en U Polek ¿No? Con toques rusos. Imagino que mucha nata, patata, remolacha y mantequilla.
Bueno, es igual, tengo curiosidad. Normalmente, cuando se trata de comida de países lejanos, me tienes con el hola, pero este, mira, lo he ido dejando.

El local está en plenísimo centro, entre la plaza del Ayuntamiento y el Muvim.
Es muy grande, no me quiero imaginar cuánto puede costar un alquiler de tantos metros en la zona, pero tiene que ser más que el Invisalign de un cocodrilo.

Carta bastante amplia, pero en una tablet. Supongo que es un medio camino entre el papel y un QR. Todo muy corporativo, hasta los servilleteros están colocados para que formen la bandera de ucrania.
Para empezar, pedimos unos snacks de cecina, y una tabla de encurtidos.
Los snacks son como trozos de carne seca, dura de masticar, un poco chaqueta de cuero, que saben bastante a pimienta y especias.
Tienes que meterle muela, porque realmente cuesta de roer. Recuerdan lejanamente a algo tipo chorizo seco, son muy rudas, son algo que masticaría un cowboy.

La tabla de encurtidos lleva chucrut, champiñones, pepinillos, una movida amarilla que nadie sabe lo que es, e inexplicablemente un tomate entero.
Todo es predeciblemente avinagrado en general, excepto la movida amarilla y el tomate, que es rarísimo. Sabe como a tierra húmeda.
Lo amarillo, aún intento ubicarlo en este mundo. Es como, no sé, algo que podría flotar en un ramen, como una especie de caramelo, o ravioli pequeño, que sabe a pepinillo.

Después, el arenque ahumado. Uno de mis colegas tiene un problema con los ahumados nivel proyecto hombre, y nos amenazó con tomar rehenes si no lo pedíamos.
Tiene un deje a sardina ahumada. Por encima lleva cebolleta, y por debajo patata. Es un sabor nórdico.
A mí, los pescados ahumados con encurtidos me recuerdan siempre a eso, a frío, a bufanda, gorro, y bajas por maternidad muy largas. Creo que es un sabor que o te flipa, o no te dice nada. Yo la verdad que meh.

Por cierto, la banda sonora es muy total. Son todo temazos ucranianos, que suenan como a los discos del verano de principio de los dosmiles. Yo hice polvo el Shazam, os dejo aquí un par por si queréis ambientaros.
Después, los holubtsi con nata fresca ¿Qué es un holubtsi, preguntas mientras clavas en mi pupila, tu pupila azul?. Muy curiosos.
Te diría que son como una masa de carne picada, pero con bastante pan rallado, envuelta en una hoja de col, y en una salsa de tomate un poco dulce, con mucho sabor a eneldo. Flípalo, porque creo que esta es la descripción más puntillosa que he hecho jamás de un plato.
Releyendo la carta, creo que lo que tomé por pan rallado, es arroz, entiendo que molido o algo así. Están buenas. Distintas.

Entonces, sale lo que para mí es un game changer, las patatas guisadas con carne.
Es un estofado, con verduras, diría que sin mucho misterio, pero guau. Las patatas están perfectas, cremosas, sabrosas, protagonistas, y la carne, es carne de esta tierna, en dados.
El conjunto funciona increíble internacionalmente. Puede ser un guiso de tu abuela, perfectamente, pero coincide que en este caso, es de una abuela ucraniana. Zanahoria, perejil, laurel, o sea, nada fuera de lo que tiene que llevar un guiso, todo muy canónico, pero joder, en pocos sitios me he comido algo cazueloso así de rico . Si vas, es absolutamente el plato que te tienes que pedir.

Seguimos. Tortitas de patata con salsa de setas. Esto es una especie como de hasbrown. Una tortita de patata, planchada con mantequilla, y la salsa, bueno, una crema tipo nata y setas.
Me resultó graso. La salsa es bastante láctica. La seta en sí, ya es algo que sabe poco, y no sé, con tanta nata la dejas muy al fondo. Y luego, la patata va planchada con mantequilla ¿Y sabes lo que no necesita la mantequllla? Más grasa.
Es algo tradicional, obviamente, y se ha hecho así toda la vida, y no soy yo nadie para, ya me entiendes, pero…
Bueno. Hashbrowns.

Por cierto, todas las mesas menos la nuestra, eran de gente del este. Suele ser molante cuando eso pasa. Te asegura al menos, un cierto parecido a la cocina original.
Terminamos con las empanadas. Esto si quieres lo puedes llamar gyoza, pierogi, dumpling, o empanadilla al vapor. Es lo que te vas a encontrar.
Pedimos unas de pollo con setas, unas de col, y una especie de mini raviolis de carne.
Esto tiene un pro, que es que están buenas, y gustan a todo el mundo, y un contra, que es que se convierten en pipas, y pierden la entidad de plato.
Todas tienen la masa gruesa, y un toque de mantequilla. Te las vas comiendo cada una de un bocado, y de verdad que no tienes la sensación de que sea un plato-plato, sino más un aperitivo, como los cacaos de un almuerzo, porque van cayendo sin pensar, mientras hablas de otra cosa. La mejor, la de pollo. La de col sabe a chucrut, y la de carne es TAN ravioli, que eché en falta una salsa.
No obstante, son juguetonas, entran muy fácil, y están buenas todas.


Un poco por la investigación, pedimos dos postres, la tarta Napoleón, y otro que no estaba traducido, y que se escribe…Me…símbolo de grúa de pinzas…i con puntito, BH, ene al revés , K.
A primer cucharazo, ambos me saben a postre genérico. ¿Sabes esas tartas de cumpleaños que son bizcocho y una crema, que puede ser nata, puede ser crema pastelera, y saben como a vainilla, dulce, pero a nada en concreto? Saben a eso.

Una vez ya te pones en plan sommelier, la Napoleón sabe un poco a chocolate blanco, algo como hojaldre, y la otra tiene un puntito como de miel, o caramelo, pero ninguna de las dos me dijo nada. No es que tengan una personalidad que digas “guau”.

Bueno, venga esa cuenta.
144.90 entre 6 y un niño. Entre 20 y 24, más o menos.
Pues me parece muy guay.
La verdad es que comes abundante, distinto, y es una alternativa similar al Batumi, pero más barata, y con menos carne que el Bar del este.

Cierto que si tengo que elegir entre todas las gastronomías, a mí me tira más toda la zona del aceite de oliva, del mediterráneo y tal. No obstante, para salirse del 4-4-2, probar, y conocer, me parece muy guay.
Okey para la Casa de Ucrania.
Goza de amplio aparcamiento.
Comment (1)
Lara
Medovík, por si te quieres hacer el postre de miel un día que sí cenes en casa.