QOM está en Benimaclet, y no sé ni cómo se pronuncia (¿COM? ¿CUOM? ¿CU-O-EME?)
Es relativamente nuevo, y lo han abierto muy cerca de La Negri, por la parte de atrás del Colonial.
Antes de cenar, nos vamos a empujar unas birras en el bar de al lado, que parece que es de los mismos dueños, porque los camareros llevan el mismo mandil que en el restaurante.
— Hey, Tipo ¿Qué tal ese verano? Hemos leído que te secuestraron. La barba te da un toque.
— La verdad que una experiencia. Mirad lo que hace esta cucaracha.
— No puedor. Te vi a partir el diodenarl.
— Jajajaja.
En fin. Puesta al día del verano y tal. Vamos a cenar.

Nada más entrar, nos atiende un camarero que se da un aire al padre psiquiatra de «Los problemas crecen».
Decoración aséptica pero acogedora. Parquet, pared blanca, cuadros de colores. Ninguna etnia o religión es ofendida por el momento. Nos sentamos y la carta es un QR.
Empezamos pidiendo pan. Hay un par de platos que van a requerir suque, y necesitaremos material.
A los pocos minutos, nos sacan una hogaza así como integral, con sus pipas y sus semillas por encima. La traen con dos mantequillas, una de zanahoria y miel, y la otra de setas y trufa.
La de zanahoria sabe dulce, y la de trufa, salada y a trufa. Los matices de las setas y la zanahoria se me pierden un poco, no te diría nunca «oh, qué gran sabor a zanahoria», pero el pan entra doblao.

Lo primero en llegar son las causas limeñas. Muy sabrosas, al fondo le noto un picante sutil, una brisa, un crescendo final.
Es un timbal de patata amarilla, con un centro de mayonesa y pollo asado (tibio) y rematado por arriba con aguacate. Por encima le ponen unos brotes de guisante, creo.
Está guay, cremoso, buena tapa compartible.

Después las ensaladas de tomate con ajo. Esto lo pedimos un poco para compensar la carne y los fritos.
Es sencillo como un anillo, tomate, ajo y aceite, con unos alcaparrones por encima. No tiene más, pero es que eso es lo que queríamos.
Hay dos variedades de tomate, a las que llamaremos tomate A y tomate B. Invita a la mojada de pan, y refresca.

Venga, vamos con el vitello tonnato.
Joder, qué bonito.
Dos alcachofas fritas, un huevo duro con la yema líquida abierto, unas gotitas de color, que bien podrían ser algo de remolacha… es un swipe derecha en Tinder.
Si bien la carne pega un poquito en seco, el sabor es muy okey.
Tiene muchos matices. Es un plato lleno de cosas que interactúan y que hacen el amor en tu boca.
Lo gelatinoso de la clara, lo suave de la salsa, el crujiente de la alcachofa, todo por ahí. De repente se viene un algo dulce, de repente un salado…

Croquetas. Tres y tres: Tres de marisco y tres de tarantelo de atún con kimchi.
Vale, la de marisco está muy buena, sabe cómo a fondo de arroz del senyoret. Lleva por encima lo que en gastronomía técnica se denomina «gurruñito de cosa marrón», que igual es la reducción de marisco.
Llevan gamba y cangrejo, y son de esas tiernas.
De todas formas, para mí, la ganadora es la de kimchi. Sabe salada, potente, picante.
Lo malo es que el atún se pierde, el sabor queda completamente opacado por el hostiazo del kimchi.
Por otra parte, me parece súper interesante, en serio. Es un sabor muy conseguido, que no se había investigado, y que de alguna manera mágica encaja dentro del mundo croqueta. Habría que encontrar la manera de potenciar más el atún, pero dales un tiento.

Las bravas de la casa, bueno. Curiosas, visuales.
En la carta dice que van rellenas de salsa brava, con furikake (¿?), gochugaru (¿?) y jalapeños.
Bien, tras una rápida googleada, veo que son condimentos, que sin duda quedan muy vacilones en una carta, pero que te van a dar igual, porque no vas a saber identificar.
Lo que vas a notar es que son unas mini patatitas cocidas, con una especie de salsa rosa picante por dentro. Por encima, el jalapeño y unos pétalos ahí como flas flas, dejados caer, y que convierten cada patata en un maravilloso tocado con el que serás la envidia de cualquier boda real europea.

Rematamos lo salado con los mini brioches de solomillo de ternera.
Llevan eso, y además foie, aceite de trufa, patatas, huevo frito de codorniz y relish de mostaza con pepinillo.
Pero, ¿sabes qué?
Saben a Big Mac.
Por lo que sea, nano. Serán los pepinillos, será la salsa, será la noche, será la playa, lo que tú veas, pero esa brioche sabe a Big Mac. Fíate de tu padre.
Es como un boom de sabores en el que predomina el pepinillo. Se agradece también que el pan no es el típico brioche alargado en forma de hot dog que ponen en todas partes, es un bun de mini hamburguesa.
Creo que hay demasiado ingrediente para que el prota acabe siendo el relish. Yo por ejemplo, desterraría el foie y las patatas.

Un par de postres, por aquello de probar. Nos permitimos un torrijón y una tarta de manzana.
La torrija es de turrón, la sirven caliente, sin helado, y tiene un sabor tostado y dulce. Está cojonuten, creo que la sopa en la que flota debe de ser algún tipo de líquido turronero.

La tarta es particular. Es como un hojaldre, cubierto de manzana, y petadito por arriba de canela y azúcar. Esta vez sí que hay helado.

A mí no me van estos postres, un poco demasiado dulce y demasiado embafoso, pero vaya, si es tu onda, aquí lo tienes.
Pues nada. La cuenta, ¿no?
Hosssstia, 149,90 entre 6. A apenas unos céntimos de los 25. Rozadita de palo, con muchas aguas y una botella de vino.

Entonces, qué pasa aquí.
Sin duda hemos cenado muy bien. El tipo de cocina me gusta, el ambiente es guay, veo ganas, la carta tiene cositas.
No le voy a dar un tope porque se pasa de caro, eso es así. El pan cuesta casi 6 pavos, hay una gyoza que vale 7,50, la brioche casi 10, pero creo que puede ser un Okey Alto.
De cualquier modo, me parece un sitio guapo para descubrir, y para empezar la temporada. Sacad vuestras propias conclusiones.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (5)
Harco
Me encantan tus comentarios de los sitios, muy bien explicado y con detalle.
Ya me dices por donde se entra al aparcamiento. 🤣
Belen
Vaya clavada!!
Hemos ido hoy porque lo tenemos cerca de casa y no volveré!
La comida no está mal, pero el pan con MINI mantequillas (para poner eso no pongas ná) nos lo han metido por el morro, sin pedirlo, la paella ha tardado exactamente 1 hora y 55 minutos en salir desde q han sacado el primer entrante, 132 euros de paella para 6 y no era de marisco precisamente.
250 € para 6 personas. 40 y tantos Euros por barba me parecen una locura para lo q hemos comido, para el sitio y para el servicio que han dado hoy.
Y encima ni una disculpa por el retraso!
#hastaluegolucas
Jose
Hola Belen
Mi nombre es José el propietario de Qom y el camarero q os atendió…..
Lo primero agradecer q vinierais y lo Segundo disculparme por la demora q según vosotros tuvimos xq teníamos el local al completo.
Nuestros precios van acorde a la calidad de nuestros productos…..caro ??? Barato ??? Todo depende del precio del mercado y nosotros trabajamos con los mejores para ofreceros la mejor experiencia gastronómica.
La paella no era de marisco era de CHULETON , 3 chuletones para 6 pax nada mal no crees ????
El pan se puso para 6 lo mismo q pondríamos para 2/4 pax x eso supo a poco y siempre lo ofrecemos nunca lo ponemos sin avisar.
Vuestra comida duro 1:45 minutos …..no lo veo mucho aunq todo se elabora al momento con mucho cariño
Esperamos veros pronto y poder cambiar vuestra sensación aunq me quedo con lo más importante de vuestro comentario en el local ….TODO BUENISOMO …
MIGUEL
Si eres aventurero/a y quieres arriesgarte a pasar un momento intenso , date una vuelta por el bar “VERBENA “ , en la plaza de Benimaclet , es posible que te desalojen del local, como me ocurrió a mí este último sábado por la mañana, . Habiendo solicitado ya la consumición y después de esperar un tiempo , con la excusa de que dicha mesa ya estaba reservada , sin dar opción a otra mesa . Olvido completo de las reglas básicas de atención y respeto hacia los clientes . Cutrez profesional. NO VUELVO
El Tipo Que Nunca Cena En Casa
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