Chavalada, ayer estuve en La Pizarra, en Vivons. ¿Os suena?
Si has estado, casi seguro que has comido en la terraza, porque dentro es muy estrecho, no cabe mucha gente, y toda la acción transcurre siempre fuera, bajo las sombrillas.
Yo recuerdo haber ido hace mogollón de tiempo, y creo que me aperitivé unos mejillones y un Spritz. Ahora tienen muchas plantas, lucecitas nocturnas, y mogollón de pizarras con nombres de cócteles y cosas así.

El camarero nos toma nota de las bebidas, y nos dice que fuera de carta tienen pimientos de padrón, jamón y no sé qué más. La carta es corta y, aún así, aburrida. Mucho crudo, mucho frito. Hummus, pollo crujiente, calamares andaluza, puntilla… No sé, no veo cocina.

Empezamos con las pipas ibéricas.
Se trata de trocitos pequeños de costilla, concretamente la parte del hueso, muy fritas y con sal. Como hay poquita carne, pues tienes que rechupetear y rosegar un poco, y se crea el efecto pipa.
Bueno, es gracioso, un mediodía con una cervecita entra fácil. Pero como plato, platalmente hablando, se me queda pobre. Es parecido a una ración de morro que solo sea morro.

Seguimos. Rollitos de calabacín.
Vale, esto para mí es un despropósito. ¿En qué mundo, en qué realidad, pueden costar 12 pavos ocho rollitos de calabacín crudo?
A pavo y medio el rollo. Crudo.
Lleva pesto, un trocito de tomate seco del tamaño de una uña en cada uno, parmesano rallado (que igual es hasta Grana Padano), cuatro brotes verdes y vinagre balsámico. No hay justificación posible, me da igual.
— Es que es un calabacín que traen de nosedonde, y los precios han subido, y la abuela fuma y…
— Que me da igual. Que no me vas a convencer. Ese plato no vale eso. Lo más caro es el parmesano, y lleva cuatro rascones. Que no.

Vale, espérate, que viene otra. Croquetas de autor. DE AUTOR, loco. ¿Cómo te quedas?
Tres de jamón y tres de setas.
¿Pero cómo que de autor? ¿Pero de qué autor? ¿Qué es esta locura?
Vamos a ver, son de autor, porque las ha hecho alguien, está claro, pero por esa regla de tres, las colonoscopias son de autor, porque tambien…Bah, da igual. Ya me entendéis.
Ese autor ahí, diciendo: espérate que vais a flipar, lo tengo. La revolución ha llegado. De jamón las voy a hacer. ¿Cómo te quedas? Sujétalas que las firmo.
En fin. Rebozado finito, interior denso, se pega un poco a la muela. La de setas tiene un puntito dulce, la de jamón está bastante rica. Son croquetas muy dignas, chiquitinas. Llevan por encima una testimonial gotita de ajoaceite.

Después unos falafel de autor.
Son grandotes, no son tamaño croqueta, son tamaño empanadilla.
Llevan al lado una salsa que es parecida a un tzatziki, pero sin pepino ni eneldo. Es un yogurcete con hierbabuena. Me gusta la cantidad, es un buen bocado, es sabroso, el primer mordisco me sabe a limón.

Vamos con las patatas pizarra.
Son patatas tiernas, parece que no están fritas, tal vez estén confitadas o algo así.
Por encima llevan dos huevos fritos de autor, unos pimientos de padrón, y unas tiritas de pimiento rojo.
Bueno, bien, la yema está líquida, todo funciona. Es una combinación que no falla, pero son unos huevos con patatas, no hay nada aquí.
Me siento como los tíos esos del canal Discovery, que pujan por trasteros cerrados en Texas, y que luego entran y se comen un mojón, porque en el arcón gigante, resulta que solo hay dos paquetes de cromos adhesivos del coyote.

Pedimos la cuenta, 99,50 pavos. A 20 euros cada uno con dos botellas de vino. Hemos cenado poco, pero da igual, tampoco veníamos con hambre.
Mira, el sitio no me dijo nada a nivel culinario. Ha evolucionado cero en los últimos años. Me parece basiquísimo.
Pero es que además tiene el agravante de que está en Ruzafa, y al lado del mercado.
O sea, ¿qué pasa?
Estás en el barrio más potente de Valencia, tienes una terraza de puta madre, estás a diez segundos literales de un mercado con posibilidades infinitas, tu competencia son sitios como Improntas, Amor Amargo, Doña Petrona… ¿Y tu oferta es esta? ¿Bravas, tellinas y croquetas de autor de jamón?
Pfff, no. Te diría que Okey si pasas por allí, por que el precio entra y tal, pero es que es mentira. Si pasas justo por allí, hay entre diez y veinte sitios igual de económicos, y mucho más interesantes.
Para mí es un No Okey.
Goza de amplio aparcamiento.

Comments (9)
Elena
Estoy de acuerdo. Y porque no pediste hummus pero que sepas que te ponen el de Mercadona con un chorretón de aceite y pimentón.
Ignacio
Coincido.
Esto pasa en muchos locales, la calidad les empieza a dar igual, porque no viven del vecindario sino de turistas. Si algo no les gusta, mañana lo tienen lleno con otros distintos. Además hasta les parece barato.
No les importa fidelizar al cliente con calidad.
Kak
Aaaaiiiiih. Cada vez que alguien dice «ajoaceite» se arregla una ç trencada. Me duele. Si hasta en Madrid dicen Alioli porque aquí no podemos decir allioli. Xe collons. 😜
Conunicornios
Es al revés. Si en un sitio escriben ajoaceite que es como se le llama a esa salsa en castellano en todas las zonas castellanoparlantes de Valencia ganan un putno que pierden miserablemente si son tan garrulos como los madrileños, sevillanos y demás que demuestran su imbecilidad escribiendo alioli.
Pepa
Estoy en total desacuerdo.
Hace 8 años que soy clienta de la pizarra y siempre han sido muy amables y eficientes. Hay un excelente servicio y el local está muy limpio. Además, como bien dices, el lugar no tiene nada que envidiar a ningún otro en Ruzafa y este es otro de los motivos por los que cuentan con la fidelidad de sus clientes de toda la vida en el barrio.
Las espirales de calabacín es un plato innovador que no encuentras en ningún otro local, es fresco y muy bien combinado, ideal para veganos y vegetarianos; las pipas ibéricas es uno de los platos favoritos de todos sus clientes, es cierto que es un plato sencillo, pero también es cierto que te lo comes como si fueran pipas, no puedes parar!!
Podría seguir, pero solamente decir que yo juzgo los lugares que frecuento por mi propia experiencia y por supuesto recomiendo la pizarra cien por cien. Ah! por cierto, los precios son por un estilo en TODO Ruzafa.
Francisco
Pepa, serán amigos o familia tuya, pero el calabacín es un timo. Enrollar un calabacín de innovador no tiene nada, es el abc de que hacer con él aparte de tallarines. Y para veganos no es porque lleva queso.
Que el precio sea normal en Ruzafa no es cierto, por eso 12 no te cobran en cualquier sitio, entre otras cosas porque ni lo tienen. Y no es excusa, «como mi vecino cobra 900, yo 950», y así vamos con los pisos.
Ajoyaceite
Yo en Valencia y hablando en castellano creo que no he escuchado decir «allioli» en la vida y mucho menos «alioli» que es una auténtica garrulada de mesetero confuso. Otra cosa es que estés hablando en valenciano, ahí sí all i oli.
Cristina
No estoy para nada de acuerdo . La terraza es súper agradable , el trato inmejorable y la comida me encanta . Yo soy clienta habitual . La pipas ibéricas son únicas y originales , así como el resto de la carta , las gambitas crujientes están muy buenas , los chipirones con ajetes , etc…. Siento que tuvieras un mal día .
La vecina
Ay Pepa, Pepa, como se nota que tienes intereses en este local y claro tu qué vas a decir. Lo de las pipas es una broma, el calabacín uy!! pero qué innovador, es calabacín auténtico y no lo tiene nadie, pues claro!! Solo a vosotros se os ocurre y a ese precio. Muy buena la reseña del que nuncacenaencasa y el comentario de las croquetas de jamón «de autor» es de premio
Y sí este local y otros de la misma dueña son muy dados a la cartelería y a los trastos varios, a veces las terrazas parecen un mercadillo. ¡¡¡Menos mal que están lo guiris!!! De eso vivís, supongo.