Teatro Dolby, Los Angeles, California.
— And the Oscar goes to… ¡¡Meryl Streep for Cocknado!!
PLASPLASPLASPLASPLASPLASPLAS
— ¡¡Breivo!!
— ¡¡Referent!!
— (Traducido del inglés) Gracias, oh, dios, no esperaba… Bien, lo primero, quisiera compartirlo con el resto de nominadas, sois todas increíbles, os quiero a todas.
PLASPLASPLASPLASPLASPLASPLAS
— Después, quisiera agradecer al Tipo que Nunca Cena en Casa por darme la oportunidad de interpretar el papel de mi vida. En cuanto leí el guión, supe que quería ser yo quien diera vida a Antonia, la bibliotecaria que intenta detener el huracán de pollas con la cara. Fue muy exigente rodar todas las escenas sin dobles y a mi edad. Recuerdo que los chicos de efectos especiales tuvieron que pegar 50 mil dildos a los cepillos giratorios de un túnel de lavado de coches, y me dijeron «ahora Meryl, ve pasando cuando veas», y luego…
PIRIBIRIBIRIBIP
— ¿Eh?
PIRIBIRIBIRIBIP
(Murmullos de desaprobación en la sala)
— ¿Es un teléfono? ¿Quién no ha apagado…?
— Oh, disculpad, es el mío. Un segundo.
En el patio de butacas, un hombre de smoking, sentado entre George Clooney y Angela Bassett se levanta señalando su teléfono.
— ¿Sí? ¿Mererdith? No es el mejor momento.
— Señor, me veo en la obligación de recordarle, como cada año, que ya es septiembre y su calendario de cenas lleva varios días de retraso.
— Ah, joder. No sé en qué mes vivo. La promoción de la peli me ha tenido completamente absorbido. ¿Tengo tiempo de terminar la gala?
— Desafortunadamente ya vamos tarde. Tiene un coche esperándole en la puerta.
— Ya. Ya-ya-ya-ya. Bueno, pues nada. Ahora salgo.
Incómodamente, el hombre se dirige hacia la salida, pasando entre varios actores muy serios.
— Perdón… Disculpe… Perdón… ¡Hey, Clint Eastwood! ¿Estás vivo? No te acostumbres, porque… Jajaja, Perdón…
— Disculpe, soy Alfonso Cuarón. Su película me conmovió hasta tal punto, que quiero hacer un remake para el mercado latino. He pensado que podría llamarse “TORNABO”, y estaba pensando en Carmen Maura para…
— Alfonso, tío, perdona que te interrumpa… ¿Tienes hambre?
— Eh…Estamos en la gala de…
— Acompáñame al aeropuerto.

Xics, hace poco han abierto Güler en la calle García Donato, entre Xúquer y Ramón Llull. Hacen kebabs cuquis.
El sitio es claramente generación Z. Se ve modernete, con tonos beige, camareros con pantalones anchos, leds y cortinas. La verdad que no transmite para nada que vaya a ser un sitio de comida rápida o poco healthy, todo lo contrario. De hecho, salvando distancias por supuesto, me recuerda al Living Bakkali.

Tengo la sensación de que el kebab va a ser lo próximo que se va a gourmetizar. Ya cayeron las pizzas y las hamburguesas, tuvimos un megaboom de ramen, y ahora, entre la Shawarmeria y esto, veo un nuevo amanecer de locales en los que vas a pagar 11 pavos por un kebab de black angus.
Bueno, el camarero nos dice que nos sentemos donde veamos sitio, pero que hay que pedir dentro.
La terraza está casi vacía. Todavía es pronto y hace calor. Echando un vistacito al QR me encuentro una carta relativamente corta. 6 Gülers (que son los kebabs), 5 entrantes y 3 postres. Como cosa curiosa, son todos de pollo con la posibilidad de pasarlos a Heura si eres vegetariano, pero ninguno es de cordero.
Elegimos, y entramos a pedir. Tienen cervezas, refrescos y vino blanco (no tinto). También veo camisetas colgadas con el nombre del local, que la verdad, cómo de flipado tienes que estar para vender camisetas de un sitio de kebab que acaba de abrir. Sobre la barra, están esperando unas patatas fritas para otra mesa. Parecen de las congeladas.
La comida sale bastante rápido, a pesar de que el interior del local está al 75%. Primero nos llegan las corn ribs, y los brioches de kefta.
El brioche no va tostado, es un panecillo que sabe completamente al pan del Bollycao. Por dentro lleva la kefta, que es una albóndiga oblonga de carne muy especiada. Es densa, y lleva varias salsas por encima. De hecho, es una buena carta de presentación, porque todo va a ser así, mucha salsa, sabores muy potentes. Está rico.

Las corn ribs son un puntazo. Son tiras de mazorca de maíz, bañadísimas en una salsa que sabe dulce y picante. Por encima le rallan un montón de parmesano (me juego el ojete que es Grana) que le da el toquecito agrio y seco.
Es una combinación súper juguetona, muy distinta, me gusta. Un entrante facilón, que te comes con la mano en tres bocados, que no está frito y que sorprende. Muy muy rico.

Los kebabs llegan envueltos en papel de plata, y con una pegatina para diferenciarlos. Yo me he pedido el del mes, el Chévere.
Lleva pollo, mozzarella, lechuga, tomate, cebolla y salsa rei. ¿Y qué es la salsa Rei? Pues ni idea. Todo son sabores tan fuertes y tan mezclados, que soy incapaz de distinguir un pinche ingrediente de esta salsa. Es blanquecina.
El pollo está bien hecho y cortado fino, con partes churrusquitas, pero no sabe especialmente a pollo. La movida es esa, al dar un mordisco, tal vez por el pan, tal vez por las salsas, o tal vez por el chorreo, la sensación es que es un durum clásico de los de toda la vida.

El New Emmy lleva el pollo, cebolla caramelizada, parmesano, lechuga y salsa Emmy. De nuevo no sé lo que lleva, pero es la misma que llevan las Corn ribs, porque le noto el mismo punto picante y dulzón. Creo que es el que más me gusta. El pollo y el pan son los mismos, lo que hace que todos sean distintos, pero en el fondo muy iguales, como los Baldwin.
A nivel pan, que es una cosa importante, sí que noto un cierto upgrade con respecto a los kebabs tradicionales. Este tiene un poco más de clase, más enjundia.

Estamos llenos. Joderse un kebab, esté relleno de lo que esté, siempre supone acabar satisfecho, así que no vamos a pedir postre. La cuenta son 63,80 entre 4, a 16 pavos. Espectacular.

Yo que sé, al final esto va un poco de equilibrios. ¿Por 16 pavos, un kebab bueno, un vaso de vino, y unos entrantes? A mí desde luego, me parece Okey. Es cierto que la carta es relativamente corta y sobre todo parecida, porque juegan mucho con las combinaciones de los mismos elementos, pero bueno, para un apuro, o para una cenita de grupo va increíble.
Ökey para Güler. Empezamos temporada, chavales.
Goza de amplio aparcamiento.