Hey, ¿qué pasa? Hace unos días estuve en Festinar.
La verdad que pensaba que tendría cosas distintas. Pero no, es exactamente igual que La Finestra y L’Olegari.
No sé si será el mismo dueño que va montando este tipo de locales por toda la ciudad, o si es una idea de uso libre, como el Linux. Pero son lo mismo, CTRL+C, CTRL+V.
Y no me entendáis mal, a mí estos sitios me molan mucho, creo que hacen mogollón de barrio, y pondría uno en cada distrito postal, pero claro, visto uno, vistos todos.
El caso es que es la hora de cenar.

Llegamos, y en ese momento solo queda una mesa libre. El interior es grande, pero aún así está petado a todo petar. La gente habla muy alto y hay mucho barullo de conversaciones.
Hay mil millones de pegatinas por todo el local, en la barra, en los baños, en las paredes, por todas partes.
También hay un mural muy molón al fondo, con mucho colorinchi, en el que pone “Estima la pizza, odia el feixisme”, y es que a esta peña les mola el feixisme realmente poco, el mensaje está por todo el local.
Te pongo sobre aviso, porque igual si eres muy fascista, te conviene ir a por pizza a otra parte, al Domino’s Fürher, o algo así, no sé, no sé qué pizzerías apoyan el fascismo, eso ya lo verás tú.

Bien, pues lo que decía, mismo funcionamiento que los otros locales.
Tienen como tres o cuatro entrantes sin mucho misterio, y luego pizzas, que van saliendo como si fuera una cadena de montaje.
La gracia es que tú no puedes elegir los ingredientes, no puedes pedir una caprichosa, simplemente dices cuántas quieres, y como mucho si las quieres vegetarianas, veganas o omnívoras. El resto es magia, y aparecen en tu mesa. Te puede tocar una de chorizo y brócoli, como de tomate y jamón, como de longaniza. Eso que te llevas.
Todo se pide en barra. Me acerco a por la primera ronda de bebidas, y pillo unas cerves y una copa de vino tinto. Es bastante chiquitica, pero cuesta 2,70€. Fair enough.

Entre los entrantes tienen ensalada de burrata, que es un producto nuevo del que nunca había oído hablar, y que tengo pendiente probar, hummus de calabaza, y provolone. Vamos con ello.
El hummus de calabaza lo traen con un pan de pita recién salido del horno, que invita a rebañar fuertemente.
Lleva bastante pimentón ahumado, lo que le da un toquecito achorizado guay.
Grumosín, más espeso que suave. Digamos que texturalmente hablando, el hummus del Kukla es etéreo, es Enya, y este es Barricada. Cae rápido, está rico, tenemos hambre.

El provolone lo noto fuertecito de sal.
También le han puesto como un puré, o unos trocitos muy pequeños de calabaza por el fondo.
A mí las cazuelas de provolone no suelen fliparme, porque se me pasan de aceitosas, y al final no es más que el queso al horno. Habría que empezar a investigar las posibilidades del provolone fuera de una cazuela de barro.
Nada, provolone normal.

Entonces llegan de golpe las ocho pizzas.
Mi favorita es una de champiñones con cebolla roja cruda y salsa de soja. Tenemos también de calabaza, cebolla y brócoli, jamón queso y champiñón, pimiento verde y chorizo, longaniza…
En general dudo que haya un patrón.
Creo que las van preparando en caos, poniendo ingredientes como se pusieron las galaxias en el big bang, o como le pusieron los dientes a Martínez-Almeida.
Todas están buenas.
Al final es una masa calentita y recién horneada, no puede fallar. Es del tipo molloso, sin ser, por supuesto, una pizza napolitana. Puedes ponerte aceite picante, o alguna especia que tienen por ahí, al lado de los cubiertos y las servilletas self-service.



En cuanto al precio final, fueron 47 pavos, entre 4 personas. A menos de doce euros por cabeza.
No tengo foto de la cuenta porque se paga en la barra cada vez que rellenas bebida, así que fueron como tres o cuatro tiquets que pasé de fotografiar.
Vale, pues es eso.
Es un sitio que funciona si estás con colegas y te lías de cervezas, para un picoteo gracioso, para gastarle una broma a tu amigo muy fascista, o hasta para una cena de grupo de 10 o 12, si me apuras.
Se cena barato y honrado.
Pero no es lo que buscas para una cena más íntima, o para sorprender a tu suegro notario.
Okey si pasas por allí, pero se puede pasar tranquilamente.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (2)
Luciliu
Efectivamente, la Finestra, Olegari, Festinar y creo que hay uno más, son del mismo dueño
Francisco
ME ENCANTA LO QUE E LEÍDO NO E TENIDO EL PLACER DE IR PERO LO ARE MUY PRONTO ME ENCANTA LA PIZZA 🍕🍕🍕 ASTA PRONTO COLEGAS.