El otro día había quedado con un colega para tomar café por Ruzafa.
Nada pretencioso, íbamos dando una vuelta y nos sentamos en la primera terraza que vimos disponible. Aparentemente era una cafetería normal, y yo estaba haciéndome el ánimo para sobrellevar la turra salvaje que se me venía acerca de la obra de fin de curso de su hija pequeña, cuando de repente, siento algo vibrar en mi nuca.
Mi sentido arácnido suele dispararse cuando tengo cerca una pizarra con platos. ¿Dónde…? Ah, efectivamente.
Colgada en la pared, justo al lado de la puerta, blanco sobre negro, mirándome.
Curry rojo de garbanzos, chili sin carne, crema del día…
Parece interesante ¿Qué es este lugar?

Café Madrigal está cerca del Biplaza y de La Flaca. Hacen solo comida vegana, todo ahí, a puro planta.
Tienen una barra con expositor, como de pastelería, con algunas tartas puestas con su nombre delante, estilo Dulce de Leche. Al fondo hay una cocina pequeñita, y parece que sobre todo van tirando de brunches, zumos y cafés ricos.

En la carta veo los mismos platos que en la pizarra. Si solo hago caso a los nombres, parece prometedor.
Empezamos con el faux-gras de lentejas. Bueno, se supone que es una imitación del foie, que es uno de los alimentos más molones, porque se escribe con tres vocales, y se pronuncia justo con las otras dos.

Me esperaba otra cosa. Es parecido a un hummus de lentejas, con un sabor muy muy neutro. Demasiado. Seguro que si le preguntas por lo de Palestina te dice que ni unos son tan buenos, ni los otros tan malos. Equidistancia. Sale con pan tostado, y unos pepinillos por encima. No lo sé, no sé, no lo veo.

Después el chili sin carne. Creo que está hecho con soja texturizada. Lleva pimiento rojo, cebolla, tomate y maíz. Lo sirven con unos nachos industriales. Los trozos de soja son bastante grandes, y tienen una textura como de corcho. Me gustaría que picara. Sabe acidito, agradable, pero le falta punch. Es como un pisto ranchero.
Por cierto, siempre que salgo a cenar con vegetarianos, solo hay dos visiones posibles de cada plato, que son: “Esto me lo hago yo en casa” y “oh, que rico…¿Cómo podría hacerlo en casa?”. Es interesante como juego cuando salís con ellos. Probadlo.
Venga, una quiche de cebolla.

Aquí reconozco que se me apagó el ánimo un poco. Yo me esperaba un hojaldrito caliente de puta madre, de esos que huelen y saben a pastelería, y crujen y dan ganas de vivir, pero entonces caí en que esa mierda se hace con mantequilla, y la mantequilla no es vegana.
La corteza es tipo crumble prensado, y el relleno, como tampoco puede llevar queso, es una especie de cremita de cebolla… No llega a ser una crema, es como un punto medio entre la textura de una quiche y una natilla, es semisólido. Sabe mogollón a clavo.

Rematamos con el curry rojo de garbanzos. Lleva trozos de boniato, cilantro, y al principio parece que no pica, pero va en aumento. Hay por supuesto arroz blanco, que puedes volcar a voluntad. El garbanzo no me mata mucho, es un poco balín. Me había imaginado algo tipo el curry de coliflor de La Greta, pero no. Entra bien, calentito, porque hace frío fuera y tal, leche de coco, todo ok.
De postre, una carrot cake.

Bien, canónica, bastante rica, normativa. El bizcocho está melindroso, pero no violentamente dulce. Tiene sus tropezones de nuez, su glaseado frost, y su canela jarl. Todo en orden.
¿Precio? 49.70. Ponle 50 entre 3, a 16 y pico.

Pues mira ¿Sabes qué pasa? Que por una parte, es cierto que no termino de sentirlo un restaurante-restaurante. Es, como su nombre indica, un café, en el que además tienen algo de comida.
Pero por otra parte, el precio me parece súper justo.
Al final es una opción vegana, que tampoco hay tantas, asequible y casera. Cierto que ningún plato me pareció la bomba, a todos les falta un ayva, y le veo mucho margen de mejora, pero bueno, para una merendola te apaña.
Okey si pasas por allí.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (6)
Tito Herbito
No, el foie no es uno de los alimentos más molones, es uno de los alimentos más aberrantes. Prohibido al menos en 15 países por su crueldad. Lo mínimo que se le pide a la sociedad es que cuestione, que investigue, que sea autocrítica, que no dé por hecho que algo es bueno, apropiado o «molón» solo porque se viene haciendo desde hace cientos de años. De lo contrario nunca habrá progreso, sin consciencia y autocrítica no se puede crear un mundo mejor.
El Tipo Que Nunca Cena En Casa
Buah, ¿pero lo de las vocales no te flipa?
Alberginio
guau. Y todo eso lo has pensado tú solito?? vaya capacidad de autocrítica consciente. me quito el sombrero
Maria
Tan flipante como que te estalle el hígado dentro del cuerpo porque te han inflado con pienso a borbotones. Guau! Toda una experiencia! Goza de amplio aparcamiento.
Gio
¿Y en lo garbanzos? ¡¡¡¡¿Es que nadie piensa en los garbanzos?!!!!!
Dani
Le añadiría carne, quedaría wuau.