Aladroc es una taberna de pescado pequeñita y terrazosa, en pleno Literato Azorín. Puede que por estilo y flow te recuerde un poco a sitios como La Cooperativa del Mar, o la Finestra, pero aquí la oferta es distinta. Es una buena manera de cenar pescado, a precio asequible. ¿Te vas a encontrar tremendos bogavantes y cortadas de mero de dos dedos? Pues no, nano, porque para eso te vas a Civera, vendes el coche, amplías el crédito con tu banco, y así seguramente te llegue y te quedes a gusto, pero sabes que aquí jugamos a otra cosa.

Carta en una pizarra, buena señal, porque parece que la van cambiando. Veo ostras, veo gambones, algo de verdura, croquetas de gambas, nada cárnico, nada de cocina de moda, todo bien.

Empezamos con unas Alhambras y la ensalada de pulpo.
Llega todo bastante rápido. A la ensalada le meten miso y mostaza, y lleva también unas algas y pepino y zanahoria encurtidas, lo que todo junto hace que tenga un rollete japo agridulce. El pulpo está cocido normal, y en rodajitas. Alternativa interesante al clásico salpicón con pimiento y cebolla de todos los veranos. Fresquito.

Pedimos también una hamburguesa de atún, por aquello de catar varias cosas, y oye, qué rica. Gruesa, sin ese sabor molesto a pescado fuerte que tienen muchas hamburguesas. Bastante especiada, toque a brasita y fondo picante. Lleva también lechuga y tomate, pero nada que le reste protagonismo al atún, ninguna salsa fuerte ni nada por el estilo. Las patatas son baby con pimentón, cortadas a gajo, y no parecen fritas, puede que les den un toque de freidora, pero solo al final. Señores que hacen hamburguesas: las patatas caseras SIEMPRE, que mucho angus, mucha vaca madurada y luego bolsa de Findus. Cuidado con eso.

Vamos a por los mejillones. Pedimos los del chef, que llevan cebolla, zanahoria, y leche de coco, que hace que todo sepa un poco thai.
Buen mejillonarro, todo abierto, como a mí me gusta, bien de caldito. La verdura va cortada en micrones que te vas encontrando al chuperretear. Traen pan, pero si lo pides.

Pulpo, pulpete a la brasa. No estamos hablando de la clásica pata de pulpo gruesa y cilíndrica como… como …ay, no me viene ahora nada grueso y cilíndrico ahora a la mente para comparar… bueno, el caso es que son varias patitas, pero finas. Muy tiernas, eso es lo que más sorprende. Sabrositas, llevan romescu por debajo, y las patatas parecen hervidas y planchadas. La salsa está potentona de fruto seco, no me la juego, pero parece casera.

Seguimos con las sardinas, uno de mis pescados favoritos ever. Estas vienen con patatas y un mojo verde, que no pica, pero lleva cilantro, y comino y ajo, y está que te cagas. De acompañamiento llevan una col que parece que solo lleva aceite y limón. Inevitable que acabes ensartándote la lengua con alguna espina, pero bueno, es el precio.

Terminamos con la fritura, que lleva la misma col de acompañamiento, y que se compone al parecer de boquerón, puntilla y gambitas. Está guay con su limoncito, cero aceitosa. Pero bueno, es una fritura, y es un sabor que has probado mil veces y tienes asumido.

Justo a tiempo de reventarnos la botella de vino, blanco, frío, verdejo, Hombre Pez para más señas, llegan los postres. Un par de tiramisús de naranja. Interesante, pero no sé yo si me termina de tal. Por debajo lleva bizcocho, empapado en naranja, y efectivamente, tiene el sabor, pero meh… hay algo que no. ¿Será la combinación naranja-chocolate? ¿Será que la naranja tampoco está en su mejor momento y se pasa de dulzona? No sé, me lo como pero no creo que le componga poemas.

¿A cuánto sale el precio del Aladroc? A 98,7 entre 4… a 24 con mucho, casi 25 por persona. Rozando el palo.

Pues a ver…no es un sitio especialmente barato, ¿eh? Da la impresión que va a ser más, por el rollo ese que lleva que parece que a todo el mundo le gusta La Raíz y Aspencat, pero realmente, la burger a 12, los mejillones a 9 y el pulpo a 15, es un precio súper estándar de todas partes. También es cierto que cenamos abundantemente.
No es un sitio con muchísima cocina, más que nada es producto y plancha, como le pasa por ejemplo al Bar Cabañal. Por eso, y por el precio, no le puedo dar el Okey Alto y se quedaría en un Okey. Pero vaya, a mí es un sitio que me mola bastante y que os recomiendo catar si vais por la zona. Vas, pillas terraza, cerveza fría, unos mejillones, esto, lo otro, veinte pavos y a casa con la noche hecha.
Echale un ojo.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (2)
Mayra
Nano, estoy de acuerdo con casi toda tu reseña. Pero es que siento una debilidad especial por la genial secillez pescatera del Aladroc y me veo obligada a defender su honor.
He de decir que con el tiramisú de naranja me pasa lo mismo. Ni fu ni fa, no enamora. Por eso lo pedí una vez y ya. Tienen otros postres bastante mejores, banifio o tiramisú clásico; en verano ofrecen pomada, que no sé si cuenta como postre pero me alegra la vida cuando la tienen y la tomo después de comer, conque… Eso si, cada vez que vas tienen un par como mucho.
Yo repitiría pasado un tiempo. Merece la pena
Rafael
POR QUÉ NO COGE EL TL NADIE.?
YO NO PUEDO IR A UN SITIO ASÍ.
HE LLAMADO 15 VECES DENTRO A HORARIO