Este lo conocéis, o por lo menos os suena.
Sitúate, Literato Azorín, esa calle tan funcional para aparcar en Fallas, justo al lado del Bankia. Dale un pez a un hombre y comerá un día, dale cincuenta mil latas y montará La Cooperativa del Mar, antigua Conservera.

Este sitio es como esas personas cabronas que ligan sin querer, que parece que no se esfuercen en molar lo que molan.
Para empezar, la terraza tiene unas mesas de madera así como portuarias y unas lucecitas colgando que dan mucho ambiente. Dentro, mantiene la estructura de una pescadería, con su mostrador de piedra y su cartel, pero es que además tiene farolas, nano. La idea es la siguiente: no hay cocina, hay una variedad infinita de latas de conserva, pero de conservas guay, no de atún de Hacendado que te lo compras bajo de tu casa. Tienen cosas en plan… atún con romero, caballa con tomate seco y orégano, merluza en salsa verde, cosas así. Las latas están expuestas en la pared, con lo que además hacen de decoración. Ellos cortan pan, abren latas y trinchan tomatito. Es barato, es sano, es distinto, realmente es muy de puta madre. No es para todos los días, pero sí para un de vez en cuando.

Pedimos una jarrita de vino verde de medio litro. No es exactamente verde, es un vino blanco ácido que tiene algo… como de txacolí. El tema es que entra fresquito y uy, qué rico, uy, qué rico, y luego te levantas como Paulina Rubio en una comunión.
Pues sobre la carta, lo que os contaba antes: conservas, pescado. Nos lo sacaron todo a la vez, lo que da cierta sensación como de banquete medieval, de opulencia.

Normalmente tienen un plato del día, que hacen con cosas frías… una ensalada, pasta con algo, un gazpacho… por aquello de variar.
Empezamos con una merluza en aceite, y salmón con mostaza. Te puedo decir que ambas son lo que prometen, te encuentras en el plato merluza con aceite, y salmón con mostaza. Obviamente son conservas, pero me sorprende la calidad. Están jugosonas, no huelen a pescado, invitan al suque. Esa es otra, el pan es adictivo, es de esos que tienen como un puntito amargo al final. La mostaza es de grano, ojo que sube por la nariz.


Seguimos con unos berberechos y unos mejigliones en escabeche. El aliado natural de estas dos especies son las papas, el camarero lo sabe y te saca un pequeño cuenco para que te hagas tu barquito papa-mejillón. Ambos calditos son ambiciosamente sucados por nuestra parte. Los mejillones son grandecitos, de esos que dan para masticar.


Luego nos adentramos un poco en sardina world, y pedimos unas sardinillas con limón, y un paté picante.
Flipante que al servir las sardinillas no se les rompiera ninguna, y luego venían con una filigrana de limón por encima, que bien podía haber estado en cualquier martini de James Bond. Efectivamente, saben a limón.

El paté pica, gracias a Dios. Estoy cansado de pedir cosas picantes que son publicidad engañosa. Es un picante guindilloso que rasca la garganta, pero agradablemente. Era de atún, nada que ver con los La Piara.

En este punto, y pidiendo una tercera jarra de vino con el postre, mi amiga me estaba diciendo que la oferta de tíos por el Tinder es un desastre. Que ya le habían cascado alguna fotopolla como muy gratuita en plan… ¿Alguna vez has estado en el Aqua? Pues mira la barra del parking. Y que eso no podía ser. Caballeros del Tinder, basta ya de fotos escalando y en playas de Bali, que luego curráis todos en una oficina. Y las gafas de sol fuera, que se os vea la carita, que tenéis a esta chica harta.
El postre era una tarta de esas de chocolate y galleta de abuela que van capa a capa, pero tampoco exactamente eso. Llevaba mantequilla, algo de Nutella, no sé, estaba buena, pero ojito al dulzor, ojito a la glucosa que sube loh nivele.

El precio de La Cooperativa del Mar: 54,10 entre tres. A 18 pavetes por persona.

Mira, evidentemente no juega en la liga de otros sitios, porque no hay cocina. Por otra parte, también es cierto que la carta que tienen aquí no la tienen en ningún otro sitio, y que siempre mejor una buena conserva, que un boquerón de hace dos lunes.
Yo cené muy a gusto, y este verano voy a volver, porque el sitio es de un apañao que lo flipas. Además te vas como diciendo…no he cenado nada frito, qué ligereza, qué sostenibilidad, Carlos Ríos approves.
Yo creo que es un Okey, pero entendiendo que mola.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (3)
Esther
Pues no sé si eres de vermut, pero tienen una blanco ( Valsangiacomo, yo lo pido con naranja en lugar de limón) que está de vició y para acompañar si te pides las papas aliñadas con boquerones… 👌🏼
Es uno de mis sitios favoritos cuando queremos tomar algo más ligero y bien de precio
Montse
He ido un par de veces y muy bien. Los vecinos agradecemos que mantengan el mostrador de la pescadería del señor Pepe, un todo pasa y todo queda muy bonito.
Jorge
Realmente es un sitio muy apañao y me flipa cómo tiran la cerveza,que es una simple Mahu, pero que corre por la garganta como si fuera seda.