Sentimientos fuertemente encontrados.
Anoche voy con unos colegas con los que hacemos una cena mensual. Quedamos en un sitio que Google decía que estaba abierto, pero que al final tralarín, así que tuvimos que improvisar y buscamos alternativa. La zona y el día ofrecían poco más que bares de bravas y sepia, así que nos dejamos seducir por el Spacca Napoli de Abastos porque, como tienen dos locales, imaginamos que las cosas les irían bien, y además había una pegatina en la puerta que decía que era la mejor pizza de Valencia (Mejor Pizza 2020, arriesgada afirmación con todo el año que queda por delante).


La puerta es de estas correderas que se abren solas cuando te pones delante. Hay dos chicos de Glovo esperando en la puerta, quedaos con este detalle.
Nos dejan las cartas. Creo que todos los vinos son italianos, pedimos uno blanco, un Pinot Grigio, un entrante y 4 pizzas, entre ellas, la ganadora del premio.


Total, que sacan el vino y vamos hablando de nuestras mierdas, porque eso, nos vemos como una vez al mes y tal… y, en esto, que alguien comenta…
– El vino es canalla, ¿eh?
– Msi… Pero, bueno… (traguito, fruncidita de labios)
Seguimos con la conversación.
Entonces entramos en una elipse temporal, que en una película veríamos a cámara rápida, o tal vez un fundido a negro, durante el cual entran como seis o siete personas de Deliveroo, Glovo y empresas de estas de falso autónomo.
– Oye, ha pasado mucho rato ¿no?
– Como que nos hemos terminado la botella y aquí no ha salido nada de comer.
Hago un intento de cambiar de vino, pero mi colega el sommelier lo desecha alegando que está «fresquito». A los 10 minutos llega el entrante.
Spoiler, en la carta ponía «horneada de verdura napolitana con longaniza y mozarella«. Pues, nano, eran grelos. El plato era una review de un clásico napolitano que es la salciccia con frierelli, pero claro… Digamos que no era la mejor versión de este plato. El centro estaba frío, llevaba queso en polvo por encima de la mozzarella, y la salciccia era una llongana. Gran porcentaje se queda en la cazuela. Si tienes que salir una noche a ligar y tienes que ir vestido de una verdura, que no sean las acelgas esas, nano, ponte brócoli o algo que vista más.


El pan estaba bastante bueno.
Entran dos o tres más, pongamos que esta vez de Just Eat.
– Oye… El vino este me está dando acidez.
– ¿Sí? A mí me entra de luxe [amigo sommelier].
Amigo impaciente nos hace notar que en breve hará una hora que estamos sentados y que las pizzas no llegan. Se lo hace notar al camarero y nos dice que ya están en el horno.
A los pocos minutos (justo al límite de la hora) llegan las pizzas. Pedimos una cuatro quesos con jamón, una capricciosa con huevo, una tonnata, y una Spacca Napoli, que es la del premio.




Bien, pues os diré que, sin duda, son buenas pizzas.
La masa está buena, los ingredientes bien, sin ser nada del otro mundo. Al final me gustó más la de mi colega que la mía. La Spacca Napoli lleva ricota, lleva berenjena, jamón de york, rúcula, mientras que la mía llevaba atún, cebolla y olivas negras.
Pero la masa me mantiene esponjosa en los bordes, y blanda en el centro, que es como tiene que ser para mí una pizza, y con saborcito a horno. Pizzas muy okey.
Por cierto, mi colega reconoció que el vino daba acidez. También es cierto que lo reconoció porque su vaso se fundió como el suelo cuando cae la sangre de Alien.
Decidimos pedir un tiramisú porque era casero, y el camarero nos invitó a unos chupitos por la espera. El tiramisú estaba bueno, sin volteretas. Mascarpone, cacao, galleta, café, puede que algún licor.

Salimos a 83 entre 4, no llega a 21 pavos, incluyendo las dos botellas de ácido de batería.

¿Qué te comento, nano? Porque esto requiere análisis.
Creo que pasó lo siguiente. Durante toda la noche hubo una afluencia masiva de repartidores, y había solo un pizzero. Esto creo que justifica el retraso, porque a pesar de que en el local hubiera diez personas, el chaval igual sacó 25 pizzas más en el rato que estuvimos. El entrante estaba como poco mimado, creo que es un sitio muy acostumbrado a horno y poco a cocina. Por otra parte, el camarero fue muy amable cuando le dijimos que llevábamos una hora allí (porque sabes que lo normal cuando le dices eso a un camarero es que te ponga cara de «qué quieres que le haga, no es mi guerra» y se la sude muy fuerte). Las pizzas y el tiramisú bien, la llongana con acelgas meh, y el vino prácticamente una plaga bíblica. ¿Qué media sacamos de todo esto? Creo que es un sitio con dos tipos de okey, si vas al local, es un okey si pasas por allí, pero si pides desde casa, posiblemente sea un okey alto a nivel pizza.
Así que ya lo sabes, espera a que empiece la próxima temporada de algo, o que el atlético de fútbol juegue una final y pídete unas pizzas para casa.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (4)
Thejoss
🤣🤣🤣🤣 el atletico de futbol!! Jajajajaja no sera el sevilla ateltico? Mmm… en sevilla tienen equipo de futbol?😱🙌🏼
Juanpe
Hola, cerca de mi casa está una taberna que hacés fondues! Se llama taberna Fujot! Creo que te vas a gustar!
Natxo
Te recomiendo las pizzas blancas que hacen, en especial la Cirolino, sin tomate, borde relleno de ricotta, mozzarella, queso ahumado, jamón serrano y migas de pan frito. Te cagas, vale la pena beber lejia y esperar una eterninidad.
Pau
Yo cuando voy es pizza + bebida = 14€ y sales de allí desbordado de plena gustor italiana.