ACTUALIZACIÓN (21/12/2020): El Espadán 31 ha pasado a llamarse Flora i Fauna.
Chavales, anoche tuve una cena interesante. De hecho creo que «curiosa» la define mejor.
Hace unos días, mi confidente «Chica Mandanga» me habló de un sitio que tenía unos platos con nombres muy curiosos, en plan… una mojama que se llama Mojamad Alí, Red Hot Chili papas, Quésame mucho, y cosas así.
Claro, a mí me tocas las palmas y ya me tienes entregao, no necesito más. Fue oír eso y ponerme en camino, así que ayer por la noche cenamos en Espadán 31.

Primer dato curioso, la gente le reparte cera en Tripadvisor y lo adora por igual. El número de fatales y de excelentes está muy a la par. Parece que no es un sitio de términos medios. O te mola mucho o no te mola nada. Está muy cerca de La Aldeana, a treinta segundos a pie. Llegamos, el aspecto es de bar cabañalero alternativo. Tiene un poco el flow ese de La otra parte, o La Paca, en plan «lo he decorado con cosas antiguas».

El camarero es un cheñor alemán con coleta y mascarilla, que nos invita a escanear el QR y nos pregunta por las bebidas. El tirador por lo que sea no va, así que nos pedimos tres Turias. El tipo está solo en el bar, él cocina y él sirve.
Tío, la carta del Espadán 31 es mejor de lo que esperaba en el más húmedo de mis sueños.
Anchovinistas, Quesius Clay, Ras de figa-tell, Terrine Deneuve, todos los platos tienen nombre de fantasía absoluta. Empiezo a notar que estoy en un sitio fuera de lo común.
Segundo dato curioso (además de los nombres, claro): todos los platos tienen alguna vuelta rara en los ingredientes. Por ejemplo, nos pedimos las samosas de fesols y naps, setas y especias. Se llamaban Sac Caldera.

Llegan a los pocos minutos. Son tremendamente tiernas y suaves. Muy sabrosas, con costrita de plancha por fuera. Vienen 4 unidades, y si no estás muy acostumbrado al rollo fesols y naps, te diría que saben a patata. Tienen dentro ese punto cremoso y áspero de legumbre. No les hace falta soja ni nada, están jugosonas, muy okey.
Pedimos también algo parecido a una ensaladilla, pero que desde luego no lo era. Era una ensalada de patata con mayonesa de zanahoria, olivas y algas. La mayonesa estaba como muy dulce y muy aromática, casi parecía caramelo, súper raro todo. En lugar de saladitos, llevaba las algas y una piparra picante. Va, dime que eso no es una vuelta extra.

Después vamos con la ensalada de kimchi «Kimchi Kraut Klan», una ensalada de col lombarda con manzana y especias. ¿Sabes por qué nos la pedimos? Porque cuando le preguntamos al camarero si íbamos bien de comida, nos contestó… os falta la ensalada, para las vitaminas. ¿Cómo te vas a dejar eso sin pedir, nano? Vitaminas.

Total, que sí, es algo parecido al kimchi, pero con col morada. Sabe prácticamente igual. Como dato, te la sirven en un mini tiesto.
Fuera de carta, tenían unas croquetas (croKetaminas) de gazpacho manchego. Tamaño cubito de hielo, 4 unidades. Aquí me quedé con las ganas de preguntar, porque algo me chirrió. Imagino que, como a mí, cuando te dicen gazpacho manchego, te viene a la cabeza un guisote oscuro, marrón, fuerte de sabor, con perdiz, y caza y movidas de esas. Las croquetas estaban muy suavitas, imagino que, viendo el rollo mayormente vegano que me lleva el sitio, sería un gazpacho manchego vegetal. Bueno, sin más.

Oye, ¿os suena el Sargo Real? Nos lo ofreció como pescado de mercado. Nos trajo un par de filetes, a casi 9 pavos cada uno. Es llamativo, es un pescado blanco, de carne como muy prieta, muy firme, de sabor entre el rape y el salmonete, pero sin espinas. No es un pescado que te puedas pillar en el Consum. La aleta venía frita a modo de cresta punki, y llevaba por encima un sofrito de algo que no identificamos.

Terminamos con las lasañitas itameshi. ¿Porqué itameshi? Porque la bechamel es de wasabi. ¡Tachán! La parte cárnica esta vez la suple la soja texturizada. La pasta está un poco dura, pero creo que es fresca. Debajo llevaban una pintadita de salsa picante, como de tomate.

¿Postres? ¿Hablamos de postres? Espera, que me pido un vino y te cuento.
Arroz con leche de coco y profiteroles caseros.


Los profiteroles muy canónicos, no me cambiaron la vida. El arroz con leche, sin embargo, tenía rollazzo. Viene en bolitas, como si fueran croquetas, o sushi, con piñones por arriba y manzana por abajo. El arroz está durito, y no es dulce. O sea, es dulce porque tiene que serlo, pero no es un dulce embafoso, estaba de que te cagas.
Pedimos la cuenta, notita manuscrita y chas, 74 pavos, a 24 y pico por persona, casi casi llamadita a Hans, pero claro 17 pavos de pescado y 11 de cervezas.

Bueno, nano, vamos a centrarnos. Veredicto.
¿Qué pasa aquí? ¿Qué nos dice este sitio?
El interior es muy grande, y la terraza no está mal, sin embargo, hay un tío solo cocinando y sirviendo. La cocina es muy particular, todos los platos tienen algo, no es un sitio de tartares y bravas y torrijas de horchata, es un sitio de cocina de mercado, donde los platos se acaban porque compran casi al día. Más vegetariano que no.
Todo es particular, el rollo de los nombres, y la actitud del tipo me hace entender por qué lo odias o lo amas. No puedes ir con prisa, es su casa y él va a llegar hasta donde llegue ese día. No des por culo.
Antes de irnos nos invitó a unos chupitos, y cuando nos estábamos yendo, apareció con tres naranjas y nos dijo:
— Para las vitaminas.
Sitio Okey, cómo no.
Goza de amplio aparcamiento.
Comment (1)
Sofia
Anoche paseando por el cabañal nos llamó la atención el local por las puertas de los bares de antes, esas metálicas y pedimos si podríamos cenar. Nos acomodaron en la barra ya que mesa no había. Pedimos la bebida y la primera en la frente.,pedimos cerveza tostada y la sirvieron negra. Para los amantes de la cerveza sabrán que cambia mucho el paladar. Después de esperar sobre tres cuartos de hora preguntamos y la sensación fue como que no habían pasado nota… Bueno… Enseguida nos sirvieron unos calamares, alitas de pollo y queso frito con patatas, todo de freidora y al plato. La cuenta subió a 35.10 a lo que nos dicen al entregarla que la cerveza errónea no nos la cobra y al entregar el cambio mucha moneda pero de nuevo otro error… Falta 1 euro. Al repasar la cuenta en el camino me fijo que estaba en el ticket las tres cervezas a 2.20 cada una tanto las 2 tostadas como la negra. No sé si es la falta de comunicación por el idioma pero vamos… Para volver de nuevo. Puntuación 0