Igual no es la manera más ortodoxa de empezar un artículo, pero… estoy muy muy hasta la polla de las burratas.
De verdad, es que cuando se pone un plato de moda, y los restaurantes lo cogen por banda… ¿será posible que, de los últimos diez sitios en los que he estado, ocho tengan burrata, y además suela venir con pesto y tomate? ¿Me quieres decir que es casualidad? ¿400 cocineros en Valencia se han levantado el mismo día con la misma idea?
No quiero decir que esto sea una conspiración conectada directamente con lo de Kennedy y Miguel Bosé, pero…a las pruebas me remito.
Las ensaladillas de autor dejaron paso a los baos, que se rindieron por goleada ante los tacos de cualquier cosa, y ahora las burratas están llamando a la puerta como Aquiles en Troya. Qué barbaridad.
Bueno.
Que fuimos a Camiri.

Camiri está justo al lado del Orson, en Abastos. No te sé decir qué rollo me lleva, porque tiene algo de carnes, algo de platos de moda (burrata, obviamente), y algo de argentino. Han cambiado la carta, no es la que aparece en la web. La camarera nos explica lo que tienen fuera, a modo de sugerencia. Olrait.

Como esta noche somos bastantes, empezamos con el guacamole, porque parece algo que se puede compartir, pero ahora te lo miro. Lo que aparece no es, de hecho, guacamole, ni tampoco es muy compartible, porque no tiene nachos ni pan. Es como… aguacate cortado a daditos, con pico de gallo y lima, pero también lleva mango, no integrado con el aguacate, sino a su lado, en plan escolta. También lleva por encima un único súper nacho, tipo parasol de luna del coche, que tú tienes que romper y gestionar. Te puedo decir que el dulce del mango con el ácido de la lima contrasta muy guay. Por lo demás, pues materia prima.

Sugerencia del día, croquetas de pollo Tikka Masala. Bolitas tamaño pelota de golf, un poco demasiado ácidas para mi gusto ¿Tienen que saber así? También les pillo un toquecito como a curry y una cremosidad tipo yogur griego. El pollo se encuentra fácilmente, pero no serían mis croquetas favoritas del mundo.

Seguimos con el pan naan de berenjena asada queeee… tampoco me flipa. No le pasa nada en concreto, pero el pan para un poco en seco, y la berenjena también tiene un puntito ácido un poco raro. ¿Qué me esperaba? Pues un cierto sabor ahumado en la berenjena, y un pan casero, calentito y tierno. Viene con una salsa romesco que sí que mola, y que tiene tropezones de avellana casi entera que te vas encontrando. También lleva una tierra de aceituna negra seca. El pan no es para nada el protagonista. Correcto, pero sin confetti.

Estuvimos tentados de pedir las hamburguesas. Tienen de tres tipos y estaban saliendo todo el rato a las mesas de al lado con bastante buena pinta. En su lugar, pedimos dos entrañas y dos keftades para compartir.
De la entraña no te puedo dar mucho. Es carne roja, planchada, y le ponen sal y unas ramitas de tomillo. Está buena, este corte suele pegar en chicloso, pero este estaba tierno. Como acompañamiento, pedimos aparte (por cierto, me jode soberanamente que los acompañamientos se tengan que pedir y pagar aparte. Sácame cuatro gajos de patata y dos pimientos de padrón, y tan contento, nano), patatas fritas y verdura plancha. Las patatas llevaban encima como un picadillo de algo tipo perejil, y las verduras estaban planchadas, y puestas ahí con menos gracia que Rafa Nadal cuando anuncia cosas.


Lo mejor de la noche, para mi, las brochetas. Sacaron seis y éramos siete, dato que yo te lo doy y ahí se queda. Son de una carne picada aliñada, que pinchan en un palo a modo de mini kebab, o maxi albóndiga. Lo sirven con dos salsas interesantes, y un pan de pita un poco secarral. La primera de las salsas recuerda al romesco de la berenjena, pero picante y con sabor a pimentón, y la otra es un punto medio entre mayonesa y mostaza, que sabe a la salsa secreta del Big Mac. Yo me apañé una especie de durum, con las verduras de la carne, la albóndiga y las salsas, y oye, a gustísimo.

Tres postres, vamos con ellos. Torrija, tarta de chocolate, y tarta de queso.
La torrija es muy visual, es like a bollito, una magdalenita de brioche, que parten en cuatro delante de ti, la abren y le meten la bola de helado. Está como almibarada, melindrosa, pero para ser brioche no sabe nada a mantequilla. El helado es de algo tipo leche merengada, y se supone que lleva ras al hanout, que bueno, pues un abrazo.

De la tarta de chocolate (que se llama muerte por chocolate) me llaman la atención la textura y lo salada que está. Es ultra cremosa, presentada en un plato de madera, sobre una hoja que eso da gloria verlo. Al lado, una bolita de helado y una tierra, crumble, llámalo como quieras, de galleta.

La tarta de queso también estaba salada, y bastante potentona de queso, porque creo que lleva roquefort, y algo de cabra, no sé. Demasiado para mí.

El precio del Camiri: Sin cafés, sin chupito, a 165 pavetes entre 7. Unos 24 por persona, no llega.
Uf, ¿qué te cuento? Pues bien, es un sitio agradable, pero no flipamos especialmente con nada. Supongo que ese sería el mejor resumen.
Creo que es Okey, deberíamos haber probado la hamburguesa porque tenía muy buena pinta. Los camareros son muy agradables también. Igual molaría si hicieran algo más propio, no sé. Se me quedó un poco a mitad gas.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (3)
Beth
Eres muy gracioso me he reído bastante con tus comentarios y gracias a eso ahora sé como es todo el restaurante porque me han citado para mañana una entrevista
El Tipo Que Nunca Cena En Casa
Ojo, que el artículo es de verano de 2022, igual ya no tiene nada que ver.
Alejandra
He leído la descripción de todo los platos . Me he reído mucho con la forma de expresarte . Corta ,clara concisa y concreta jjejeje. Bueno ahora ha cambiado muchísimo respecto a esa ese año. El local es mágico, el ambiente, la musica y el entorno inmejorable. Ha cambiado muchísimo respecto a las fotos de los platos que citas. Todo el mundo se actualiza y mejora y Camiri es de toda la vida . No hay un local en juan llorens ni zona de abastos tan mágico desde que entras por la puerta. El producto y la oferta es diferente a cualquier otra de los restaurantes colindantes. Sigue fiel a sus platos siempre pero mejorados . De 10 !! Y precio muy muy asequible a cualquier bolsillo. Pues eso ,besos!!!