Hoy vamos con el Ramen Kuma. Por si no lo sabías, el ramen es como un caldo de cocido japonés. Básicamente, consiste en tener muchas cosas hirviendo mucho rato. Ya la propia palabra japonesa te lo dice: «Ra» (muchas cosas) – «Men» (hirviendo mucho rato).
Últimamente tienen dos turnos de cena y suele haber bastante demanda por el aforo reducido, así que son muy estrictos con el tema horario. Recuerdo vivamente ese detalle, porque recibí una llamada de mi colega sobre las ocho y algo.
— Hey, Tipo que, ¿cómo va eso?
— Pues aquí, en el coche. Estoy haciendo un chequeo de restaurantes nuevos por el Cabañal. También me gusta de vez en cuando reducir la marcha y pasar muy lento delante de las casas mirando fijamente para que se crean que soy policía. ¿Qué te cuentas?
— Pues estoy aquí en la puerta del Kuma. He conseguido sitio para cenar.
— Hostia puta, ¡enhorabuena! Las últimas veces que yo lo he intentado tenían puesto un contestador con carcajadas.
— Por eso te llamaba, cabe uno más. Es a las 20:30, si te das prisa llegas.
— ¿A y media? ¡Tengo que colgar! ¡Ordenador, llama a Meredith!
Llamando a Meredith… tuuuut… tuuut…
— ¿Señor?
— ¡Meredith! Tengo que llegar en menos de ocho minutos a Ramen Kuma. ¡Triangula mi posición y ponme en verde los semáforos!
— Hay un atasco en Jacinto Benavente. El camino más rápido sería por el río.
— ¿Por qué puente?
— Por ninguno. Por el río, señor. Debería bajar al cauce y atravesarlo con el coche.
— ¡Voy de camino! ¡Estoy conduciendo por la acera!
— Señor, el GPS me indica que está yendo marcha atrás a 190 por Manuel Candela.
— ¡Es ramen, Meredith, por dios santo! ¿Dónde están las escaleras de bajada?
— ¡A su derecha, a su derecha!
— ¡Hay dos runners!
— ¡Esquíveles, señor, son civiles!
— ¡No son civiles, son runners! ¡Voy a ponerlo a dos ruedas para pasar entre las jardineras!
— ¡No puede bajar a dos ruedas por las escaleras! ¡La suspensión no aguantará!
— ¡Claro que aguantará!
— ¡¡Madre con carrito!!
— ¡AAAAAAAH!
— ¡AAAAAAAH!
Cortinilla de estrella.
— Hey, llegas justo a tiempo.
— Sin problemas, acabo de aparcar. ¿Entramos?
Explosión en la calle de al lado. Persona corriendo en llamas.
— Qué hambre.
El Ramen Kuma.

El Ramen Kuma es el spin off de la Taberna Tora. Normalmente los sitios de ramen van a lo que van. Tienen un par de cosas para picar y tal, pero el ramen es muy diva, no le puedes dar protagonismo a los teloneros.
La carta del Kuma está chinchetada en la pared. Tienen edamame, kimchi, una ensalada, gyozas y karaage. Las gyozas las pedimos, pero son exactamente las mismas que en la Tora, unas de carne y unas vegetales.


El karaage es una fritura japonesa de pollo, o de lo que sea. Coges la carne, la maceras en soja, jengibre y mierdas varias, y la turbofríes rebozada en una masa de harina. Nada puede fallar. Puedes quemarte como un ansias, que es lo que me pasa a mí, pero por lo demás nada. Sabroso, crujiente, perfecto. Suelen tenerlo en todos los japos con un poquito de pedigree.

Vamos a lo importante. Tienen dos tipos de ramen, de soja y de miso. La diferencia no es tan tan tan definitiva, el de soja es más clarito, y el de miso, es un poco más denso y más fuerte. Sí que se distinguen, pero no es como la diferencia entre comerte un anacardo o un ojete, es una cosa más de la misma familia, un poco Penélope Cruz/Mónica Cruz.
Total, que llega. Lo traen como si lo hubieran calentado para siempre. El mío era el de soja, un bol fenómeno y humeante con mogollón de cosas flotando. Tiene su medio huevo duro, sus algas que le dan el umami, su carne de cerdo, maíz y, sobre todo, su naruto, que es de las movidas más insulsas que puedes probar. El naruto es la flor esa, con una espiral rosa que llevan todos los ramens, y que no es más que pasta de pescado. Al final, un palito de cangrejo venido a más.


Y ya a partir de aquí, es coger la cuchara bidet, los palillos, si quieres tenedor, el tenedor, e ir vaciando como puedas el bol que tienes delante. Yo suelo ir a por los fideos primero, luego la sopa con la cuchara, y cuando me doy cuenta de que ya no rasco más, directamente beber a morro.
Qué maravilla, como entona el cuerpo.
Pedimos postre un poco por pedir: tenían mochis, dorayaki (que es el pastelito ese que le flipa a Doraemon), helado y coulant. Fuimos a por los tres mochis de mango, té verde y cheesecake. La gracia de esto es esperarte un poco para que la parte de fuera esté blanda, pero nadie se esperó y nos comimos tres piedras. Olrait.

El precio del Ramen Kuma: 96,65€ entre cinco personas, con Turias, copas de vino, cervezas japonesas y tal. A 19 y medio. Muy bien.

Para okeyar este sitio, hay que tener en cuenta que, bueno, la carta es cortita y es un producto como muy estacional, poca gente tiene los huevos de meterse un ramen en agosto. Por otra parte, lo poco que tienen está muy bueno, y de precio también está bien.
Yo creo que es un okey, que sube hasta okey alto cuando el termómetro baja de 15º. También tienen para llevar y a domicilio. Haced la llamada.
Goza de amplio aparcamiento, chavales.
Comment (1)
maria jose
3l mejor ramen ,buen precio y buen servicio,volvere