Anoche decidí pedir un par de pollos asados a un lugar que se llama Niu Bistró (aquí tenéis su Instagram).
Aprovechando que por fin es legal meter a otra familia en casa, aproveché para invitar a la Torre Alcachofa a un matrimonio de catedráticos, con los que tenía pendiente debatir acerca de Schopenhauer.
Y vosotros diréis… pero, Tipo Que, ¿no será que lo que hiciste fue pillarte una poderosa merla en un bar, y a las seis, cuando chaparon todo, seguirla en tu casa?
Ja ja, de verdad, es que, cómo sois.
Bueno.
Total, que el local físico está en Antiguo Reino. He pasado un par de veces por delante y siempre veo colas, como si regalaran droga. La gracia está un poco en que son una pollería, pero cuqui moderni. Paredes de azulejo negro brillante, packaging con imagen muy cuidadita, y salsas y pequeños extras que la diferencian un poco. Es la diferencia entre un todo a 100 y un Ale-hop.
Le estoy echando un vistazo a la carta, veo acompañamientos rollo mazorcas y tal, entrantes… ¿wraps mejicanos? ¿Qué es esto? Hay varias cosas que no me cuadran con una pollería. Tienen unos pollos rurales, que son mucho más caros que los normales, pero yo, que más humilde soy, y solo espero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente, me pedí el barato.
Al cabo de un momento, aparece el repartidor con dos bolsas de papel marrón.

Todo se dispone en la mesa como si fuera Acción de Gracias. Hay un par de pollos, una ensalada, cosas para acompañar y, extrañamente, gyozas.
Como os decía antes, hay cosas como que no terminan de cuadrar. Por una parte, dices ¿gyozas en una pollería?, pero, por otra, pensé que como eran de pollo pues igual era una especie de súper templo del pollo, en el que habían mil millones de recetas hechas con pollo, como lo que quería hacer el tío aquel de las gambas en Forrest Gump.
Vale, pues no. Las gyozas son bastante batalleras. De hecho, no parecen caseras. Además, vienen con salsa chili dulce también industrial. Me inclino a pensar que las compran para tener un entrante un poco diferente, pero la verdad que no tienen mucho rollo. Pasando de ellas.

La ensalada… pues mira, tampoco. Tomate con mozzarella y rúcula. Lleva un aliño a base de aceite, vinagre y hierbas, que sí que tiene un point, pero la mozzarella es de vaca (sabe a la nada más absoluta, a queso fresco) y el tomate estaba duro y crujiente. Podéis pasar de ella también con toda tranquilidad y sin culpa.

Oye, qué fuerte lo de Rociíto, ¿no? ¿Habéis visto cómo estruja los papeles que lleva en la mano?
Pero vamos a cosas más importantes. El pollo.
El pollo es cojonudo. Está increíble.
Lleva sus hierbas, su caldito, está perfectamente cocinado, no le falta nada, incluso la pechuga, que es una parte que siempre queda secarral, está jugosona. De hecho creo que es súper interesante, porque está llenando un hueco de mercado, que estaba vacío, el de los pollos a l’ast a domicilio de buena calidad.

Los acompañamientos eran un arroz, unas patatas a lo pobre y unas patatas asadas.


Te diría que las patatas asadas muy bien, cocción correcta, son patatitas baby, churrusquitas por fuera, tiernas por dentro. Las patatas a lo pobre, un poco sequitas, pero guay, con cebolla y pimiento verde, y el arroz salvaje, pues no lo sé muy bien. Salvaje yo creo que no era, pero como no tengo el doctorado en arroz, igual patino. Llevaba unas semillitas verdes, y tenía una textura glutinosa, como si lo hubieran salteado con mantequilla o algo así. Diría que mi ranking de acompañamientos fue: guisadas, arroz, pobre.
¿Os he dicho ya lo bueno que estaba el pollo?
Mira, creo que hay que sacar una conclusión muy clara de esto.
Digamos que el pollo es… el Rey, ¿vale? Y el resto de platos son, pues Peñafiel, Ussia, Ansón, y la peña esta comeculos que en general no tiene más función que la de hacer que la estrella brille. Si este símil no te llena, pues no sé… Beyonce con el resto de las Destiny’s Child, Oliver Atom en el Newteam, lo que prefieras.
Lo que tienes que tener muy claro, es que lo que mola es el pollo, y el resto es orbital. No llames a este sitio para pedir ensaladas, albóndigas ni movidas. Esta peña hace pollo, sabe de pollo, y lo que tienes que pedir es pollo.
Salimos a 61 pavos. Siendo 5, a poco más de 12 pavos por persona.
Sitio Okey para pedir. Gran opción para un domingo, un buen pollastre, un cava frío, y siesta con baba.
Goza de amplio aparcamiento.