Un día cualquiera. Oficina de la planta 32 de la Torre Alcachofa.
— Buenos días señor. Aquí tiene su café, la revista Tapas y su agenda de la semana.
— Buenos días, Meredith. ¿Qué hay de nuevo?
— Pues me temo que tengo malas noticias. ¿Recuerda su cita del miércoles con los inspectores de la Guía Michelin Para Flipados? Han llamado y tienen que pasarla al jueves. Serán seis, y tiene usted que hacerles de anfitrión. Esperan que les lleve a dar una vuelta por la ciudad y a cenar a algún sitio Tope de Okey.
— ¿Qué? ¿El jueves? ¿El jueves no es cuando tengo la reserva en Nozomi?
— Sí, señor.
— ¡Pero no puede ser! ¿Sabes lo que cuesta conseguir una puta reserva en Nozomi? ¡No son ampliables! Ni hablar. ¿No podemos reagendarlos? ¡Busca un hueco!
— Me temo que no, señor. Solo van a estar esa noche en la ciudad.
— Uf, nervios, nervios. Vale, de acuerdo ¿Y qué podemos hacer?
— Pues podemos enviar a Wilbur a recogerles, y usted podría encontrarse con ellos en su hotel a las…
— Un momento, Meredith… ¿Lo que estás sugiriendo es que se los encalome a cualquier otra persona, y yo me vaya por ahí a cenar?
— Eeh… Señor, todo lo contrario, lo que estoy diciendo es que debería apechu…
— Encalomárselos a otro… ¡Por supuesto! Eres genial, Meredith. No sé que haría sin ti. Necesito a alguien que pueda darles una vuelta por Valencia. Pero una vuelta larga, que me de tiempo a cenar, y luego a ser posible a verme un capitulazo de The Offer, que se está poniendo interesante. Necesito un explorador. Mejor, un guía entertainer.
— No tenemos a nadie así en nómina, señor.
— De acuerdo, entonces buscad por Instagram a un guía lo suficientemente maquinarias como para pasear a seis jueces durante varias horas, y llevarles a cenar.
— Muy bien señor, pero insisto en que su responsabili…
— NO TE OIGO, ESTOY TECLEANDO, ¿VES? ESTOY TECLEANDO MUY FUERTE, TENGO MUCHO TRABAJO.
— …
Unas horas después, un equipo de croquetas marines ex veteranas aparecen en la oficina con un hombre atado a una silla. Lleva una capucha negra en la cabeza.
— Aquí lo tiene, señor. Le hemos disparado un dardo tranquilizante mientras hacía una ruta por Ciutat Vella. Es el mejor que hemos encontrado. Debería estar a punto de despertarse.
— Perfecto. Quítale la capucha, es nuestro invitado.
— Por supuesto.
— ¿Qué? ¿Eh? ¿Dónde estoy?
— Hola. ¿Eres Valencia Viva Walks?
— ¿Qué hago aquí?¿Quién eres tú?
— Soy El Tipo Que Nunca Cena en Casa. Encantado. ¿Puedo llamarte Walks?
— Prefiero Patxi. ¿Vais a matarme?
— Ahora hablamos de eso. ¿Conoces la Guía Michelin Para Flipados?
— ¿Eso existe?
— Aún es un poco underground. Es como la Michelin normal, pero solo para chefs que dicen “bro”. No son muy conocidos, están metiendo pasta en ads, y… Bueno, el caso, vienen unos señores muy importantes este jueves, y necesito que les enseñes la ciudad, y que te los lleves a cenar.
— Hago eso todas las semanas ¿Era necesario el secuestro? ¿No podías haber reservado un tour?
— Bueno, dile secuestro dile “meet and greet”. La gente paga mucho por hacer esto con Taylor Swift. ¿Puedes entretenerlos? ¿Conoces datos curiosos y molantes sobre la ciudad?
— Los conozco todos.
— Cuéntame uno.
— A Jaime I se le ocurrió el chiste del perro Mistetas justo en las escaleras de la Lonja. Puedo señalarte incluso el peldaño.
— Increíble. eres la persona que necesito. Quitadle las esposas. Meredith te facilitará el nombre de los inspectores, y te dará un cheque en blanco.
— …
— …
— ¿Y ahora qué hacemos?
— No sé. ¿Tienes hambre?
La Marimandona está en el centro-centro, en Convento Santa Clara, que es una de esas peatonales cerca de los Lys donde son todo Lemongrass, Sureñas, Pans y yogurterías. Es una zona bastante de paso y de hostelería chunga.

Tiene terraza y dos plantas.
Al entrar, lo primero que veo es un neverote con una vaca desmontada madurando, y el retrato de una abuela tipo señora Doubtfire hecho con IA, que está ahí muy seria, y que entiendo que es la marimandona. No hay hilo musical.

He de decir que esperaba un poco más de la carta.
Tiene sepia con mayonesa, croquetas, ensaladilla, las carnes maduradas, un steak tartar de 21 pavos, un salpicón de bogavante y pulpo… También veo un torrezno con curd de lima, el curd es una especie de yogur.
Tiene como los grandes clásicos, y a alguno han intentado ponerle una gorra hacia atrás para que parezca más moderno y tal, pero nada llamativo.
Dudamos un poco qué pedir, porque a uno no le gusta el bacalao, secreto no les queda… Al final elegimos tres o cuatro cositas y unos dobles de cerveza.

Lo primero que llega es el pan de Mary que, al módico precio de cuatro pavos y medio, nos llega a la mesa traído por un camión blindado de Prosegur.
Un pan del tamaño de un puño, cortado en cuatro. Entre los cortes, han metido mantequilla trufada, y dos ramas de tomillo. Supongo que podríamos abrir el clásico debate.
— Es que esto es un pan que horneamos nosotros y la mantequilla lleva trufa de cuenca y…
— Me da igual. Es un pan partido en cuatro con mantequilla. Te sale a un pavo y pico el cuarto. Aunque el tomillo lo hayas cultivado en la tumba de Lady Di, es un puto bollo de pan.

Después unos boquerones con papas. Esto bien, claro. Tiro a tablero.
Boquerón en vinagre, aceitunita, papa y salsa mery.
¿Admitiría fantasía? La admitiría ¿Funciona también bien así? También. Pues eso.

Seguimos con unas alcachofas confitadas, que se pidieron porque, primero, son alcachofas, y segundo, a mí me da un morbete raro pedirlas en junio.
Cuando como alcachofas en verano es como desafiar a los dioses, ¿sabes? Es como…¿De qué sirven tus estaciones ahora?
Llevan romesco, son dos, y están abiertas, rollo flor. Están muy bien hechas, no hay parte dura, posiblemente las hayan confitado y conservado en temporada. Para mí, lo mejor de la noche.

Luego las bravas, que pedimos animados por el camarero.
Es verdad que la salsa está buena, pero no pica absolutamente nada de la nadidad. Tiene un puntito dulce, y es muy cremosa, pero brava no es.
Sabe pues eso, un poco ahumadita, un poco a pimentón, está rica. Si picaran un poco más, las compraba. Incluso, creo que le iría bien algún tipo de topping de embutido.

– Bueno ¿Y cómo empezaste en esto de los tours?
– Pues procedo de una larga estirpe de toureros. En mi familia siempre hemos sido así. De pequeño, mientras aprendía a andar, llevaba a mis padres de tour por casa, haciendo especial hincapié en los azulejos del baño, que eran victorianos. Después, llevaba a mis compañeros del parvulario de tour por el patio, en lo que denominábamos la ruta columpio-árbol. Es vocacional. ¿Y tú con los restaurantes?
– Ah, lo mío es por herencia, hay un Tipo Que Nunca Cena en Casa por generación. El anterior a mí, fue Vazquez-Montalbán, que tuvo que fingir su muerte por la cantidad de privados que la gente le escribía para que les dijera dónde comer paella. De hecho es divertido verás, la historia implica a un loro que…
– Eh, mira, los huevos.
Y después los huevos con patatas, con atún y gambas. Esto me dio un poco más igual.
Los huevos con patatas y tartar de atún ya los he visto en Ultramarinos Huerta, en Trinchera, en La Principal, los sacó David Muñoz en un video durante la pandemia, tienen algo parecido en Miss Sushi…
Están consolidados ya. Aquí les han puesto gamba y salsa mery, pero no me dicen nada.
Por lo menos están bien hechos. Tanto la patata como la yema están en su point, aunque hay bastante poco atún.

Pedimos la cuenta. 60,90€. A poco más de 20 pavos por persona.

Nos damos cuenta también de que habíamos pedido tres croquetas, pero que jamás llegaron a salir, y tampoco las han cobrado. No importa, porque estamos bastante bien.
¿Qué veo aquí?
Pues poco. Veo lo de siempre.
Lo que más se comentó después de la cena fue “es plano”, pero también “claro, es que por aquí, ¿dónde cenas?”, y ese es un poco el resumen.
A 500 metros a la redonda de Marimandona, lo que tienes son franquicias, kebabs, paellas precongeladas para guiris y una marisquería. Bueno, Casa Baldo, a lo mejor, pero es que es un poco lo mismo, la carta de siempre con la gorra para atrás.
Entonces, sí que puede ser un sitio que te salve si pasas por allí, pero el problema es que NO tienes que pasar por allí.
Creo que ningún valenciano en su sano juicio debería ir jamás a cenar a esa zona, ni bajo coacción. Todo es más caro, las cartas son muy conservadoras, y tienes el carmen y Ruzafa a un paseo.
Para mí es un Okey si pasas por allí.
Me voy el jueves a Nozomi, chavales. Gracias, Patxi.
Por cierto, ¿sabíais que Rita Barberá, le enseñó a jugar al tenis a las hermanas Williams? Otro dato que encontraréis en el tour.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (7)
Eldelacarpeta
Tipo, gravísimo que digas que lo que se ve en la foto es una pataqueta 😉
Nekere
Nein pataqueta!! Y lo saben hasta en Berlín… Lástima que Aureli se jubilo y chapó el forn… Ahí hubieras conocido la oataqueta de horta en forn moruno… Te hubieras empadronado!!!
Jony
Se me acaba de caer un mito.
Si eso es una pataqueta,es que no has visto ninguna en tu vida.
Carlos SV
Aun así, probablemente sea el segundo mejor sitio de la zona tras Alenar. Un drama lo de los alrededores del Ayuntamiento.
Patapalo
¿Pataqueta? ¿En serio? Ok bajo bro, lo siento.
El Tipo Que Nunca Cena En Casa
Me tenéis podrido
Lorena
Comida realmente deliciosa,carnes selectas y tiernas,y un trato familiar , sinceramente os recomiendo que os senteis a su mesa y disfruteis de una comida de calidad.