Nanos, el Nana Grill, vaya sitio curioso.
Si te digo que es un grill, me vas a decir que vaya cosa, que ya conoces el Fumiferro y el Cienfuegos, que grill tienen hasta en el Burger King y que te la suda.
Si te digo que lo llevan una pareja de lituanos, me dirás que, hombre, que igual sí que es menos común, pero que qué más da de dónde sean, ¿no? Total, esto va de poner carne en una parrilla, no de dar puntos en Eurovisión.
Vale, vale, pero es que además es un local de estos pequeños esquineros, aparentemente inconexo con la zona. Está en el Cedro, al lado de la Cruz del Sur.
¿Y dónde está el interés?
Pues que además está bueno y es muy barato.

Vale, va, os explico. Carta un poco extraña, en la que conviven choricitos al infierno, costillares, wraps de pollo y lomos de salmón. Tienen calefacciones en la terraza, y además el interior es muy chiquitico.

Nosotros éramos cuatro, no pedimos mucha comida ni mucha bebida, porque yo venía de empujarme unas fresquitas en la Cruz y ya tenía el punto de mira movido. Aún así, pedimos un par de burgers, una brocheta, un costillar, y unas alitas para picar. Para beber, quisimos una botella de vino, pero el chico nos dijo que solo tenían dos, y uno no molaba demasiado, así que fuimos a copas del otro.
Lo primero, las alitas: muy sorprendentes. ¿Por qué? Pues porque en el 90 por ciento de sitios, fríen las alitas. Es una parte del pollo como muy poco agradecida, mucho hueso, mucha piel, poca chicha, así que compran un saco de estas movidas congeladas hasta arriba de pimentón, las fríen y se olvidan. Bueno, chavales, pues estas se ve que las hacen ellos. Alita casera, a tope de brasa, con sus churruscos de piel quemada. El marinado que llevan es de especias, ninguna en concreto y todas a la vez. Vienen con dos salsas, una barbacoa y una de queso que, al no ser caseras, vamos a pasar de su culo fuertemente.

El costillar también me interesa. Creo que el palmazo fue pedirlo con salsa barbacoa, porque eso es como la colonia de abuela en un ascensor, lo mata todo. Te ofrecen una salsa suya casera, que es básicamente mantequilla con hierbas, teníamos que haber pedido esa. El resto, un costillar muy decente, y unas verduras frescas, pasadas por la parrilla.

¿Qué pasa con la burger? Porque nano, aquí es donde se ve si un sitio da la talla o qué.
Los lectores habituales saben que el eje del mal, para mí, está liderado por una hamburguesa de 12 pavos. Estoy convencido de que, debajo de algún lago, hay una guarida submarina. Alrededor de una mesa, están reunidas una pizza con piña, una empanadilla de espinacas con pasas, y una carbonara con nata, ahí, tramando mierdas. Y las lidera la hamburguesa.
Ésta es lo que tiene que ser una hamburguesa Old School: carne, cheddar, cebolla, lechuga, tomate, bacon y la salsa que le ponen ellos. Punto. Ocho pavos y medio. La Nana burger, cojonuda. Pan blandito, pero no de Bimbo de bolsa. Por ponerle un pero, la patata es congelada. Ahí me has perdido un poco. Si estás jugando a tener la carne picada tuya, y el rollo casero, y el macerado y tal, no me lo jodas con una patata congelada, nano.

Bueno, hamburguesa muy guay. Nada que envidiar a hamburguesas más pros.
La brocheta está marinada “al estilo de Europa del este” y es de cerdo. Son tacos de carne gruesos, intercalados con verdura, y con ensalada y verdura en el plato. No lo flipas, pero desde luego no tienes la sensación de estar comiendo fritanga. Es un plato como muy de ir al gimnasio, muy magro, muy brasa.

Lo del postre fue fantástico. No tenían absolutamente ninguno de los de la carta.
— ¿Ninguno? ¿Ninguno de los cuatro?
— No, es que estamos cambiando carta.
— ¿Y qué tenéis?
— Un brownie.
Meh. Preguntar por el postre y que te digan que hay brownie, es como ir a una biblioteca y que te digan que hay libros. ¿Puede haber un postre más sobao que el brownie? En fin. Lo probamos porque tenemos ansia de dulce.
Y oye, está bueno, muy jugosón, con un puntito nutelloso.

55,45 pavetes entre 4. Ridículo. Irrisorio. A 14 pavos salimos.

Vamos a ver, ¿qué pasa aquí? Yo creo que están empezando.
Tienen cosas muy bien hechas, y cosas con las que tropiezan. Las carnes están muy bien, pero no tienes vinos que den juego. Las verduras de acompañamiento de puta madre, pero luego tienes las patatas congeladas. Postre bueno, pero solo uno.
Vamos a darles un okey, y vamos a esperar que le den una vuelta a la carta y se conviertan en uno de los locales más molones de la contornada.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (5)
Naxotron
Fui hace poco a este restaurante recomendado por un amigo,y espectacular,sobre todo la hamburguesa nana grill, buen servicio,buen precio… En nuestro caso sí que tenían todos los postres jajaja.
Branko
Muy buen lugar, se recomienda mucho en especial la hamburguesa y la pasta. Además de un excelente servicio y muy buena zona.
Vicente
Puede ser ke haya cambiado de dueños ?
Pietro
La gestión ha cambiado desde inicio 2023. Ahora lo llevan unos argentinos, creo.
No se si también su restaurante hermano (Nana Lounge en Yecla) ha sido impactado por el mismo cambio.
Menu completamente diferente. Pero siempre mucha carne.
Uele bien pero no me atrevo a pruebarlo antes que tenga el sello del Tipo.
Entonces, cuando? 😉
Pietro
Se traspasa… otra vez 🙁