No sé si habéis oido hablar de La Sastrería, en el Cabañal. Desde hace unos meses, es el restaurante molón monotema. Las redes, los blogs, las publicaciones especializadas, todo el mundo estaba esperando que abrieran como quien espera a Mónica Naranjo en el orgullo. Han pillado un espacio muy grande justo al lado del Ultramarinos y del Viento, y al parecer el tema promete.

Yo no podía quedarme con las ganas, así que anoche ya estaba mirando por esos ventanales enormes que tienen.
Y bueno, nano, a primera vista, te digo que ahí alguien ha metido pasta, ahí hay billets. No sé quién está detrás, pero hay inversión nivel jefe de Spectra. El local es grande, y está dividido en dos espacios: bar y restaurante. Tremendo azulejazo por todas partes, una mesa central grande con unas lámparas que parecen farolas, una barra con pescado fresco expuesto, la decoración está a la altura de cualquier Gaspar o Voltereta Bali. Luego los minidetalles. Los camareros llevan mandiles con metros en el cuello, el QR de la carta está en un azulejo… por ahora todo mola y todo bien. De hecho, estoy hasta tentado de pedirme un cóctel o algo así para bebérmelo como si fuera el meme de DiCaprio.
Empezamos a pedir movidas individuales. En un par de minutos teníamos en la mesa una ostra, tres croquetas de gamba y una albóndiga de wagyu.

Lo mío era la albóndiga y, desde luego, es otra liga de albóndiga. Viene sobre una rodaja de patata, está cubierta con una reducción de Pedro Ximenez, y por encima lleva una ramita (tomillo, I think) a la que han pegado fuego para que suelte humo. Me hubiera comido un abrevadero de esas albóndigas.

La croqueta se llama literalmente “Croqueta líquida de gamba roja y su coral”. Es más o menos tamaño cojón, y te avisan de que te la comas de un bocado, porque claro, es líquida y, si no, puedes liarla. En el momento en que las vi, alcé mi ceja de sospechar. Cada croqueta vale tres pavos y medio, y el tamaño es reducido. Claro, al final es de gamba y tal, pero… ¿No será este uno de esos sitios en los que sin querer te vas de precio?

Lidia Caro, la gastrojedi, tiene la teoría de que el precio de los sitios puede calcularse por el IPC y el PIB (Índice del Precio de las Croquetas y Precio Índice de las Bravas). Aquí estamos trabajando un IPC bastante elevado. Bueno, al menos están buenas y son hermosas. Vienen con la cabeza de la gamba frita, el cuerpo por encima y una espumita que entiendo que será el coral. Olrait.
Llega la ensaladilla. Ensaladilla marina con torreznos y encurtidos artesanos. ¿Cómo no vas a pedirte eso, nano?

El torrezno no es cerdo, ni tampoco piel de bacalao, es piel de morena (sobre la arena) frita y crujiente. Llama mucho la atención que la ensaladilla lleve algas, y los encurtidos son de colorinchis, de hecho, hay uno azul que parece una gominola. Una vez más, es un plato bello, pero ensaladillalmente hablando, tampoco nos cambió la vida.
Bueno, las pipas de mar. Esto es un acierto. Son unas gambas a mitad camino, ni es grande como una gamba, ni pequeño como un camarón de tortita, son gambas tipo Tyrion. Están fritas y vienen con una salsa rosa dipeable. De nuevo, detallazo, el papel del cucurucho es papel “la Sastrería”. Esto nos gustó a todos.

Pero ay, amigo, entonces aparece el ajoarriero. Máxima empatía para los restaurantes que hacen las cosas “a su manera”. Está claro que la reinterpretación de un clásico siempre es un riesgo, pero claro, a veces bien, y a veces patinas. Este ajoarriero tenía textura de papilla, huevas, algas, boletus y pan tostado por encima. Empezaron las miradas suspicaces en la mesa.

– ¿Sabe a mejillón? ¿A qué sabe?
– No sé, no parece bacalao.
-¿Qué es esta movida, nano?
El camarero nos dijo que sí que era bacalao con patata, pero que estaba ahumado. No nos triunfó.
Después, por consejo del camarero, nos pedimos el taco de pato Pekín, porque dijo que era lo que le estaba flipando a la gente. Adelante con eso.

Bueno, pues el taco es una hostia de salsa hoisin, más salado que la última pipa de la bolsa. También lleva cebolla, cebollino, luz, color y alegría para hacer un taco potente y visual, pero se pasa de fuertecito. Segundo strike.
Me levanto para ir al baño y de paso ver el local. Es majestuoso, el azulejo tiene algo de art déco sin serlo. Paso por delante de un frigorífico con carne madurada en la que cada filete tiene el tamaño de Soria. También por una bodega enrejada que podría ser atracada por los de la Casa de Papel en cualquier momento. Por las mesas, todos los menores de 40 tienen pinta de tocar en Taburete. El sitio hipnotiza un poco.
Continuamos con los montaditos de solomillo ahumado con mantequilla de trufa. 6,40 pavos cada uno, FYI. Esto, fantástico. Cumple lo que promete. Pan blanco bueno, bien de tamaño, solomillo perfecto, sabor a trufa agradable… A tope con los montaditos, nada que objetar.

Finalmente rematamos con los pepitos de titaina japo. El concepto es el de un pepito, pan relleno frito. Por encima le han puesto un trozo de atún sashimizado, y no sé si en la titaina habrá algún deje japo más. Igual lleva soja o algo. No lo sé, pero está rico.

Para saciar nuestra ansia de dulce, pedimos una tabla de quesos y un postre que se llama “recuerdo de la infancia”, a base de horchata, fartons y leche merengada. La tabla de quesos no la probé, porque a mí el queso fuerte me repugna en extremo, y además la puta tabla esa olía como para vaciar un cine.

Lo que sí probé fue lo otro. Llega en un plato que imita una cesta, con otro plato encima que imita el plato de una horchatería con dos fartons. Entre los dos fartons fake, hay un real fartón cortado a rodajas y pasado por la plancha. En el plato-cesta, hay una bola de leche merengada navegando un mar de horchata densa. Al meter la cuchara, comprobamos que a la horchata le habían añadido un espesante para que fuera más… natillosa. De nuevo, las intenciones colapsan.
– Oh, vaya…esta textura…
– Este color…
– ¿No parece…?
– Es lefa.
– Oh dios, es completamente lefa.
– Estoy mojando un fartón en una balsa de lefa con leche merengada.
– Esto me recuerda… ¿Sabéis lo que le pasó a la chica que llegó tarde al bukkake? Que se lo echaron en cara.
– Ja jo jajota.
Esos comentarios se sucedieron durante un rato más. La horchata además no lleva mucho azúcar, supongo que para compensar el helado y… no sé. Se queda un poco a mitad camino de lo que pretende.
Pedimos la cuenta. Aquí se decide todo. Si salimos a menos de 25 por persona, yo creo que es un Okey, o Okey alto por intención, ya veremos, lo discutiremos tomando algo después.
Destapamos la cajita y…¡Ooooryuken! 137,75€, somos 5, a 27 y medio por persona.

No, nano, lo siento, las reglas son las reglas. Cierto es que hemos pedido dos de vino, pero también es cierto que hemos pedido solo 2 pepitos, 2 montaditos y 3 tacos, en lugar de uno por persona. Ni siquiera hemos pedido platos principales, hemos ido con el freno bastante echado.
Te lo resumo por si no has querido leer. Albóndiga, pipas, montadito y pepito, bien. Taco, ensaladilla y postre, meh. Decoración y detalles muy bien. Precio caro. No es un sitio a evitar, pero tampoco es un sitio al que recurrir. Los platos principales, por ejemplo, vienen sin acompañamiento, se paga aparte. ¿Quieres salmonetes? Fenomenal, son 14 pavos. Ah, ¿los quieres con patatas? 17. Eso es feo.
Ya me contaréis.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (9)
Luna
Este local es de los mismos que abrieron Marina Beach y el Bar Mistela… también tienen Il Rosso y Panorama. Gente joven con mucho dinero que abre locales bonitos pero no tiene ni idea de cocina. En sitios así priman las fotos que puedas sacar para Instagram más que otra cosa.
Sonia
Para decir ciertas cosas hay que informarse antes. Si que eran los del marina beach y también tienen Mistela, pero lo de Il Rosso y Panorama no es cierto, no tienen nada que ver con ellos (no sé de donde has sacado esa información). Por otro lado deberías saber también que entre los dueños hay varios expertos en cocina y hostelería, con premios reconocidos por ello a nivel nacional. Si buscas un poco sobre los dueños y socios verás que es así. Solo había que buscar un poco en google antes de escribir lo que te ha contado X persona un día de cañas.
Que te guste o no es otra cosa, pero que quede claro esto.
Saludos.
Lucas
Felicidades por el blog, está muy apañado. Hoy hemos ido a comer, al restaurante, y coincidimos bastante con tus conclusiones. Tienen mucha intención, pero es caro. Hemos pedido la ensaladilla y una ostra, y bien, la burrata muy normalita, y la navaja con rabo de toro que muy bien. Y un lomo bajo (para dos) también muy rico ( con dos acompañamientos, 6 pavos más, ojo). Thanks god que no hemos pedido el postre. 4 entrantes y un principal: 75 lereles. En fin, Carete, y la decoración y el sevicio muy bien, las cosas como son.
Laura
Un día fuimos a reservar por la web y te pedían la tarjeta de crédito porque si anulas con menos de 24 horas de antelación te cobran 30 euros por persona. No soy de anular a no ser que sea por fuerza mayor, ya que he tenido local y me parece una faena, y me parece bien dar una señal, pero 30 euros por persona es una barbaridad.
Maria Jose
Hemos ido a comer al ultimo turno, a las 15h, cuando llevábamos un rato, se acerca el camarero
y nos pregunta, pero le décimos que todavia no sabemos , desde ese momento , pasa de nosotras. y a las 16h no habíamos empezado a comer..
La comida muy buena y el local, muy bonito.
Cuando traen la cuenta, error meten una guarnición que no habian puesto, rectifican al decírselo y al final nos dicen que nos invitan al café pero luego en casa reviso el tiket y al final nos han metido una botella de agua y asi compensada la invitación
Ojo! Revisad la cuenta !! Siempre
Bar Cremaet | Avenida del Puerto, Valencia | ¿Mola o Qué, Nano?
[…] me he comido un buen par de mierdas por ese ansia. Fui a La Sastería la semana que abrieron, con Kabanyal me pasó lo mismo, no van a volver a pillarme en esas. Me he […]
José
Te sigo y he seguido tus sugerencias, las cuales las veo acertadas, pero debemos comparar peras con peras. He estado en ese local y no me parece justo que lo quieras meter en tus sitios ok.
Es como si fueses al Ricard Camarena y pretendieses comer pos 25 euros. Nunca va a poder ser un tope Ok. Ni siquiera un Ok, porque se va a disparar de precio.
No puedes pretender comparar locales de un ticket alto con los locales que nos estás mostrando normalmente.
Para mi, relación calidad precio, me parece un local para repetir, pero sé de antemano qué ticket voy a tener, además tienes la carta con los precios.
Me parece muy interesante como vas ayudándonos a elegir locales, es una ayuda perfecta, no fallamos casi nunca cuando te hacemos caso, pero juguemos en la misma liga.
Gracias.
Sonia
Opino exactamente igual. Si querías comer por 25€ no era el sitio. El producto se paga, y por ejemplo la croqueta de gamba es gamba roja, de ahí el precio. Entre otras cosas.
Me suelen gustar tus opiniones pero nada de acuerdo con esta, pues sólo por producto con lo que pedisteis, más el vino etc el ticket es más que razonable.
Alberto
Fuimos este fin de semana. Es un sitio algo caro, tienes que saber a lo que vas.
La cosa es si crees que vale lo que cuesta. Nosotros hemos llegado a la conclusión de que depende de lo que pidas.
Aún así, haciendo balance global, coincido con que no debe tener el okey.
PD: El postre de kit kat casero está increíble.