Chavales, ayer hice una incursión ninja en Ardacho.
¿Y qué es Ardacho? Pues es el restaurante nuevo que han abierto los dueños del Camaleón, el de Arrancapins. El local que han pillado tiene terraza, y está en un punto que yo creo que lo van a petar muy fuerte, en San Francisco de Borja, justo delante de Historiador Diago. Pedazo de avenida.

Les ha quedado una reforma muy bonica, así con pared oscura, azulejo oscuro, barra, cocina a la vista, tiene forma como de L, es más largo que ancho. Te sirve para cita, para comida de negocios, para quedada con colegas, y para esconderte en el baño si te persigue la policía.
Sacan olivicas y unas cervezas mientras escaneamos el QR. Un primer vistazo me indica que no estoy en un sitio súper barato, pero no adelantemos acontecimientos. Mira, tienen 1906.
Vamos a empezar con la sepia con mahonesa cítrica y crujiente de su tinta. Vale, presentación muy guapa. La sepia lleva como un velo de esos que se ponen las viudas que han matado al marido en el entierro, hecho con la tinta. Bonito, pero no sabe a nada. Por encima lleva toquecitos rojos de una salsa de pimiento. La sepia está perfecta de cocción, y muy rica, pero el cítrico en la mayonesa no se nota. Digamos que es una sepia con mayonesa chachi, y que todo lo demás es decorativo.

Segundo round, dumpling de carne de puchero, boletus y su consomé trufado. Oh, está de puta madre. El dumpling se deja querer facilmente, muy cárnico, pero lo que me flipa es el caldo. Me recuerda mucho al caldo que ponen con la pelota en Kabanyal. Sabe a puchero muy cocinado, y tiene un toquecito como de limón y comino. No le noto la trufa. Es de tamaño generoso, y vienen cuatro. Esto pídetelo.

Llegados a este punto, nos damos cuenta de que mejor pedir la botella de vino que copas sueltas, y vamos con… alcachofas en texturas con huevo poché y foie caliente. Yeah, dance. Es el mismo plato que en el Camaleón: el Stonehenge de alcachofas, el blacked gangbang sobre el foie. Poderosas mitades de alcachofa se alzan orgullosamente ante una balsa de crema de alcachofa, en la que flotan ingenuos trocitos de foie que acaban de llegar a la gran ciudad persiguiendo su sueño de actuar en la gran pantalla. Debajo de todo eso, un huevo poché oculto, que se descubre en la primera metida de tenedor. Buah, ¿sabes lo que me falta? Alcachofas fritas. Pero no puedo decir que eso sea un fallo, no sería justo. Si te molan las alcachofas al nivel que me molan a mí, éste es tu plato. Pídelo y luego te espero fuera y nos abrazamos llorando.

Berenjena con roast beef de picanya (picanya tipo de corte, not a place near Alaquás), salsa holandesa y piñones. Bien, plato casi más visual que sabroso. La berenjena va debajo, muy bien cocinada, tierna, sin nada de amargor, encima lleva el roast beef, y la salsa holandesa,que, evidentemente, pega en mantequillosa. Algún piñoncillo, tomate en brunoise… se puede comer, no me cambió la vida.

Rematamos todo esto con la papada ibérica Joselito con mojo rojo y piñones. Bien, yo creo que este plato es un error. Para empezar, error mío, porque en mi cabeza, no sé por qué, esperaba algo más tipo panceta o morro, que hubiera grasa, pero también vetas de carne. El caso es que no, la papada es grasa pura con vetas de más grasa, envuelta en todavía más grasa. Several tocino, plenty of lorza. El plato se quedó casi sin tocar. Creo que ganaría, ya te digo, con una panceta, o un secreto, o algo así, pero es que a pesar de ser Joselito, y todo lo que tu quieras, es un plato violentamente graso. El mojo está de puta madre, para sucar un vagón de pan. Lleva alcaparras, y te diría que sabe como a… chimichurri. Pero vamos, es café para los muy cafeteros. Por cierto, a este plato me olvidé de hacerle foto, así que os lo tendréis que imaginar.
Iba a saltarme el postre, pero finalmente caímos en las garras de la tarta de queso.

Es de las frías, sin base de galleta. Tiene ese punto dulce-saladito molón, y una textura pelín grumosa, pero está buena. Por encima lleva una pintadita de dulce de leche, por si esta noche te faltaba alguna caloría.
El precio de el Ardacho: la cuenta salió a 97,70, lo que entre 4 significa que cada uno paga unos 25 euros.

Dato feo: pedimos una copa de vino. A los dos minutos le pedimos a la camarera que nos trajera la botella de la que había salido esa copa. Efectivamente, nos trae una botella abierta a la que le faltan tres dedos de vino. Pues nos cobró la botella entera y el vaso.
A pesar de que mi colega Fabiolous insiste en que el sitio es un Okey, hablamos de un tipo que puso una reclamación en un 3 estrellas que estaba considerado el cuarto mejor restaurante del planeta. Ese es mi Fabiolous, no lo pone fácil. Yo lo veo como un Okey Alto. Es decir, veo cocina, veo ambiente… hay cositas. Tienen que rodar, pero hay cositas.
Echadle un ojo y me decís. Ardacho foreva.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (2)
Gustavo
Antes que nada muchas gracias por tomarte el tiempo de hacer tu blog y subir contenido de ayuda. Ayer fui a Ardacho por esta publicación y me lo pasé genial. El ambiente muy bueno como dices y eso es un mérito, la comida súper buena, todo técnicamente en su punto, equilibrado y el servicio fenomenal. Al pedir la cuenta, 30€ por persona ño cual es óptimo por la calidad recibida. Así que muchas gracias nuevamente
Alejandro
¿Dónde podemos consultar la carta?, no tienen web?