A ver, el tema de Los Madriles es que todo el mundo les conoce por el cocido.
Y es normal, porque hacen un cocido de puta madre, y más de una Navidad he ido yo a empujármelo sin piedad ninguna.
Pero claro, yo me preguntaba…
¿Y las cenas? ¿Sabrán hacer algo más? ¿Tendrán algo de cocina interesante, o serán un one hit wonder, como La Pepica, o Tasca Ángel?
Solo hay una manera de comprobarlo.
Es viernes por la noche y todavía es pronto.
Tras tomar la primera en el Canadá, nos aproximamos a la puerta como Navajos furtivos acechando la diligencia. Un par de mesas de nativos autóctonos de la Gran Vía, están tomándose unas cañas pre-cena en la terraza, comentando que qué fuerte lo de Ana Obregón, y que los polos de Spagnolo poca bandera llevan para lo españoles que son.

Yo echo un vistazo al interior. No es súper grande, pero está bien aprovechado. Tienen barra, tirador de vermut, y como diría tu abuela, se ve muy aseao.
Hay un par de camareros recibiendo a la gente que entra. Desde otro punto de la sala, un hombre que se parece a Antonio de la Torre, y que claramente es el líder, lo supervisa todo.

Nos sientan, nos indican que podemos escanear el OR, y además nos traen un par de cartas físicas.
El sitio juega mucho con el concepto “de siempre” y “clásico”. Existe la posibilidad de pedir media ración, y también hay un apartado que se llama “muy nuestro”.
Mientras estamos decidiendo, otra camarera se acerca y nos ofrece unas gildas.
Ojo, esto no es una red flag, es solo un aviso: SIEMPRE ofrecen gildas. A 2,80€ cada una, una rondita te sube la cuenta 12 pavos así (chasquido de dedos aseverador). Eso sí, las hacen con salmón y están de puta madre. Tú verás.
Bueno, va, unas cerves.
Como hacen cocido a diario, evidentemente no puedo dejar pasar las croquetas, porque sería de mala educación.
Oh, efectivamente, están bastante buenas, hay substance. Son redondas, cárnicas, y crocantes, con puntito dulce bechameloso. La verdad es que a mí me molan un poco más potentes, pero siendo objetivo, estas croquetas son high class.
¿Tal vez algo de nuez moscada? Podría ser. El rebozado también es perfecto. Al final, supongo que si haces cuatro millones de croquetas al mes, acabas cogiéndole el punto.

Venga una de ensaladilla.
Tal vez sea porque encima de la mesa hay una luz cenital, y todo parece como más dramático, pero joder, qué bella. Huevo duro rallado, atún y patata. Poca mayonesa, que aglutina sin babosear, y algún hilito de judía verde. También lleva por encima cebolleta encurtida y piparras.
El sabor es el de una ensaladilla de toda la vida, con chispitas de encurtido.
Los saladitos han sido sustituidos por una especie de rosquilletas sexys, que seguramente llevarían tacones y medias con ligueros si les dejaran. También lleva unos brotecitos decorativos. Tengo la impresión de que si esta ensaladilla fuera una actriz, sería algo tipo Cate Blanchett, o Tilda Swinton. Lánguida, pero dura ¿Sabes? Sí, lo sabes.

La sepia es toda una sorpresa. Esto que ves, es una media ración de sepia con mayonesa, ají, lima, kikos y cilantro.
De alguna manera, yo me imaginaba una sepia con mayonesa clásica, pero con toppings. Y lo que vino fue esta especie de causa limeña. Encima, tiene bastante rollazo.
Tiene un picante intenso, pero a bajo nivel, como un zumbido constante de picor al fondo. También le pillo un puntito cítrico, muy aromático, que podría ser naranja.
La sepia está cocida fetén, y los kikos te diría que están recién fritos. Es una fusión bien conseguida y que no me esperaba en un sitio tan castizo. Ve a por ella.

Vale, alcachofas. Rellenas de brandada y con un velito de papada ibérica. Van por unidades. Al pinchar la mía con el tenedor, ya noto como si intentara atravesar cuero. Grietita en el alma. Están duras.
No creo que sea culpa de la cocción, es culpa de que ya es abril, y ambos sabemos que esto es una despedida.
— Ssshh… tranquilo… Seca esas lágrimas, no quiero verte así. El año que viene volveré y todo será como siempre.
— No… No quiero que pase. Otra vez no, ya hemos pasado por esto demasiadas veces.
— Lo sé, lo sé, yo también voy a echarte de menos. Toma este relicario con una foto mía.
— Siempre dices lo mismo. El año pasado te esperaba en noviembre y no apareciste hasta enero. ¿Crees que puedes jugar así conmigo? ¿ESO soy para ti?
(Nota: Es posible que las conversaciones con las alcachofas solo sucedan en mi mente)
La brandada es una cremita maravillosa y sin grumos, perfectamente lisa, con sabor a bacalao y a lácteo.
La papada es como una sábana salada que te vas encontrando de vez en cuando, y que sube mucho el sabor.
La combinación es una pasada, la compro a tope. Seguro que con una alcachofa confitadita tierna, esto habría sido un Golden Okey, pero me encuentro mascando hoja, como si fuera una vaca rumiando heno.
También tiene piñones tostados y pistachos, que le dan el crunch. La verdad es que es un plato lleno de detalles y de sabores guapísimos.
Ya te digo que no creo que sea culpa del cocinado, es la temporada. Tal vez han intentado alargar este plato demasiado tiempo. Esperaremos al año que viene.

Pues ya solo nos queda el pulpo.
Buah, también está que te cagas. Va sobre unas patatas cocidas, que no son las típicas con pimentón, son algo más parecido a una ensalada de patata alemana con mayonesa.
El pulpo está salteadito en un mojo rojo que me recuerda al canario nikkei de David Muñoz. Tiene un fondo dulzón, y está fuerte de pimienta. También muy bien cocinado.

De postre la carrot cake. Aquí la tienes, con un heladito sorbetoso por encima, que parece de pomelo. La tarta está un poco seca, y lleva unos daditos de zanahoria cruda, que entiendo que estén ahí, pero que no me dicen mucho.

Como todas las carrots, lleva several dosis de canela, pero no tiene la humedad melindrosa que yo esperaba. De esto podía haber pasado, y mientras me acabo la copa de vino, pienso…
¿Y todo esto, qué? ¿A cuánto?
Pues 88,60, a poco más de 22 euros por cabeza.

Vaya, vaya. La verdad es que me han sorprendido positivamente.
Esperaba tal vez un sitio, que triunfándola con los cocidos, habría descuidado el resto, y me encuentro con que hacen cositas interesantes.
Todo sale rápido de cocina, todo funciona, todo a favor de obra. Me ha molado.
Breve mención a que mi colega el Doctor Solar es un pedazo de mierda que, según terminamos de cenar, se escapó, dejándonos a mí y a mi otro colega Man On A Boat, completamente abandonados a nuestra suerte. La próxima vez espero que tu puta madre te tenga en marcación rápida, porque será la única que te llame para cenar.
En fin, Okey Alto para Los Madriles.
Echadle un ojito si os apetece.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (4)
Jeremy Bearimy
Me molan muchísimo tus reseñas y las sigo para, cuando me acerco a Valencia, tratar de probar algunos de los sitios que comentas. Sin embargo, no entiendo ese problema que tenéis por ahí con la temporada de la alcachofa. Aquí por Alicante las disfrutamos recién traídas de la Vega baja por lo menos un mes y medio más. Estoy por mandarte una foto cenital mía haciendo un ángel de alcachofas para demostrarlo.
¿Quiero darte envidia? Por supuesto…
Rafael pascual felices
Pasaremos tiene buena pinta por lo qué dices
Nosoychef_Valencia
Me he contenido y he leído la reseña entera, pero casi me pierdes con lo de que la Tasca Ángel es un «one hit wonder». Las sardinas, la lleterola y los champiñones ya son tres cosas que preparan de forma TOP y le quitan la etiqueta de «one hit wonder» de un plumazo. Y el resto de la carta (ajoarriero, gambas al ajillo, etc.) son siempre más que correctos. Quizás soy yo, que lo tengo como uno de mis sitios favoritos para salir de tapeo por el Carmen, pillar un par de birras, un par de raciones y mover al siguiente, pero nunca habría pensado un calificativo para este lugar como el que le has puesto.
En cuanto a Los Madriles, está bien para cenar. Sobre la comida poca queja, pero en mi opinión hay que cuidar el trato al cliente. O quizás soy yo también, que cuando he ido ha coincidido que he visto mucha cara torcida. Aunque también ha debido coincidir en las veces que han ido otros amigos…
Víctor
El cocido que sirven es una degustación de cocido por 28 pavos, y si pides repetir se hacen los locos…