Xics, creo que alguna vez hemos hablado del tema, pero por si acaso es que no, allá va.
Desde siempre he sentido una fascinación profunda por la gente flipada.
Es así, me llaman mucho la atención. No puedo apartar la vista, es como ver una falla arder o un perro cagando. Llevo mucho tiempo observándolos, como si yo fuera un reportero del National Geographic con prismáticos, y ellos un rebaño de gacelas bebiendo en un río.
La primera conclusión a la que he llegado, es que todos los flipados, comparten un aura, una manera común de ver la vida, a la que llamaremos “el flipaggio”.
La segunda es que el flipaggio, como el glutamato monosódico, es un potenciador. ¿Sabes lo que pasa a veces con el alcohol, que el gracioso se pone muy gracioso, y el pesado, muy pesado? Pues es parecido. El hecho de fliparte sobre algo, llama mucho la atención sobre ese algo, y eso, queridos, es un arma de doble filo.
Tras años de estudio y observación del efecto que produce el flipaggio en la gente, he logrado catalogar 3 tipos de flipados.
El flipado alfa, flipado cool, o tipo 1:
Persona que es realmente buena en lo que hace, pero que además, le añade un extra flipándose acerca de ello. Por ejemplo, David Bowie, Johnny Depp, Cher, Quique Dacosta, Beyoncé, Varoufakis, esa peñita.
¿Sabes lo que te digo? No sé, seguramente habría personas que pintaban al nivel que pintaba Dalí, o muy próximas, pero es que el cabrón salía con los bigotes, el bastón, hablando como hablaba, y completamente flipadísimo, y te ganaba, porque además de pintor, era una rockstar.
Una persona que hace las cosas muy bien, pero no se flipa, no alcanza su potencial completo. Joan Roca puede cocinar tan bien como David Muñoz, pero no lleva cresta, ni hace como que le explota la boca, y por eso es mucho más gris.
Flipado medio, o tipo 2:
Aquí nos referiríamos esta gente que, bueno, lo que hace está bien, pero igual les patina demasiado para lo que debería patinarles.
Osea, respect, tienes tu trabajo, está claro, pagas las facturas honradamente con lo que haces, pero nano, podrías tranquilamente reducir a cuarta. Gente tipo Pablo Motos, Pérez-Reverte, Mercedes Milá, Risto Mejide o Loquillo, que podrían hacer exactamente lo mismo, pero manteniendo un perfil más bajo, porque admitámoslo, tampoco es para tanto.
Posiblemente mamá, en su infinita bondad, se pasó inflando la autoestima.
Flipado mal, mierder, o tipo 3 :
Aquí es cuando el glutamato acentúa tu sabor a revenido. Si tú no sabes hacer nada, no tienes ningún talento especial, y además te flipas, lo único que haces es llamar la atención sobre lo poco que vales. Estás pisando una mierda en la plaza del pueblo, mientras tocas una campana para que la gente te mire. Alguna vez oyeron lo de “fake it til you make it”, y ahí están, intentándolo. Le pasa a gente tipo Sandro Rey, Belén Esteban, Liam Gallagher, Cárdenas, o Girauta.
Fliparse es un crédito maravilloso, pero tienes que tener detrás un aval que te respalde.
Y nada, era eso. Esta semana más restaurantes.
Goza de amplio aparcamiento.
Comments (3)
Maria
Supongo que toda esta perorata en esta página sobre restaurantes indica que tú también quieres pertenecer al grupo de los flipados. no sé en qué categoría.
GIO
Wow!! ¿Eres la del flowgrass? ¡¡El hate venía de antes!!
Isabel
Maria, sentido del humor?